
Crítica I Want Your Sex: Gregg Araki quiere que vuelvas a coger
En I Want Your Sex, Gregg Araki examina una generación cuya relación con el sexo está atravesada por el consentimiento, la exposición y el miedo.

En I Want Your Sex, Gregg Araki examina una generación cuya relación con el sexo está atravesada por el consentimiento, la exposición y el miedo.

En The Dog Stars, una pandemia ha acabado con casi toda la humanidad. Ridley Scott adapta a Peter Heller para recorrer los restos de una civilización que estaba esperando desaparecer.

En La Muerte de Robin Hood, Michael Sarnoski pone en escena un personaje que intenta abandonar el nombre que lo hizo famoso y descubre que ya pertenece a la memoria de los demás.

En El Final de la Calle Oak, David Robert Mitchell convierte el suburbio de Spielberg en una zona de peligro donde la nostalgia empieza a devorarse a sí misma.

Con Franz, Agnieszka Holland convierte la biografía de Kafka en un collage psicodélico sobre la memoria, la literatura y la fabricación de íconos culturales.

Spider-Man: Brand New Day imagina qué ocurre cuando la identidad deja de sostener al superhéroe y la máscara se convierte en la única forma posible de existir.

Entre el mito clásico y el drama psicológico, La Odisea convierte el regreso de Ulises en una exploración sobre la culpa, la memoria y el precio de la inteligencia.

Evil Dead: En Llamas reescribe el legado de Sam Raimi con una historia donde la posesión demoníaca nace de una familia atravesada por la violencia, el duelo y los secretos que sobreviven a los muertos.

En El Afinador, Daniel Roher desplaza el thriller hacia una reflexión sobre el virtuosismo, las diferencias de clase y el lugar que ocupa el arte en una sociedad gobernada por la utilidad.

Craig Gillespie adapta el cómic de Tom King para explorar a una Supergirl distinta de Superman: una refugiada kryptoniana que atraviesa el espacio cargando los fantasmas de un mundo desaparecido.

Con El Día de la Revelación, Spielberg vuelve sobre sus grandes obsesiones: familias rotas, secretos de Estado y personas buscando contacto en medio del ruido contemporáneo.

En Backrooms, Kane Parsons toma la mitología viral de internet y la convierte en una experiencia física: un descenso por oficinas infinitas donde la realidad parece mal diseñada.