En It: Welcome to Derry, el Black Spot no es todavía el club mítico de la novela, ni una ruina cargada de memoria. El Black Spot de la serie es un depósito abandonado que los soldados negros empiezan a transformar noche tras noche. Lo limpian. Lo pintan. Llevan sillas, mesas, pedazos de madera, radios viejas. Improvisan. Y lo que empieza como un refugio empieza a parecerse a algo más: un lugar propio dentro de un sistema que les niega cualquier otro.
Ese proceso, íntimo y colectivo, es la parte luminosa de la historia. La parte oscura aparece al final del episodio 6 de Welcome to Derry: un grupo armado se acerca al Black Spot para linchar a Hank Grogan. No hay incendio todavía. Lo que hace Andy Muschietti es poner la tragedia en suspenso. Sabemos qué va a pasar porque leímos a Stephen King, porque conocemos la historia del padre de Mike Hanlon en la novela, porque la violencia racial en Maine no necesita presentación. Pero los personajes no lo saben. Siguen creyendo que pueden construir algo en ese lugar.
Es el último respiro antes del fuego.

El Black Spot en la novela: Un bar construido contra la segregación
En It, el Black Spot es un club nocturno levantado por soldados negros en la base aérea de Derry. Un refugio cultural en tiempos de segregación, un espacio propio en un mundo que les negaba casi todo. Había música, baile, risas, un respiro. Y justamente por eso se volvió intolerable para los miembros de La Legión de la Decencia Blanca de Maine, un grupo abiertamente racista y violento que, en 1930, decidió quemarlo con todos adentro.
Ese incendio, narrado por Mike Hanlon en la novela, es uno de los momentos de horror más realistas de King. No hay monstruos sobrenaturales. No hay disfraces. No hay cosmologías interdimensionales. Solo hombres blancos con antorchas y gasolina. En ese capítulo, King hace explícito que Pennywise no crea la maldad humana; apenas la acompaña. Derry arde porque quiere arder. Y Pennywise, como siempre, llega después para alimentarse de los escombros.

El Black Spot en Welcome to Derry: Hank Grogan y el racismo como motor del horror
Welcome to Derry toma ese legado y lo adelanta en el tiempo, lo resignifica, lo vuelve presente. En la serie, el Black Spot no es un viejo recuerdo del padre de Mike Hanlon, sino un territorio donde conviven soldados negros, tensiones raciales, jerarquías militares y un tipo de hostilidad que nadie necesita explicar porque se respira.
El episodio 6 es el que más se acerca al fantasma del bar. El racismo no quedó en 1930 ni en la memoria oral: sigue ahí, en 1962, con otros nombres. Una ciudad que odia no cambia. Solo cambia la excusa. Y Pennywise lo sabe.
El arco de Hank Grogan en Welcome to Derry es la actualización del conflicto racial de la novela: Derry vuelve a colocar a hombres negros en el centro de una dinámica de persecución, de prejuicio, de exclusión. La serie retoma la línea trágica del Black Spot desde un lugar íntimo. Hank es un hombre que quiere vivir tranquilo, que quiere amar a Ingrid Kersh, que quiere respirar sin ser observado. Pero Derry tiene otras intenciones para él.
La manera en que la serie articula la caída de Hank –la acusación falsa de haber provocado la masacre del cine, su su arresto, su desesperación mientras lo llevaban a la prisión Shawshank, un pueblo entero buscándolo para matarlo–, muestra que Derry no necesita a Pennywise para matar. El odio humano hace gran parte del trabajo. El payaso solo aparece para celebrar lo que la ciudad ya decidió.
Desde los primeros episodios, la serie va construyendo el mismo clima que precedió al incendio del Black Spot en la novela: murmullos, advertencias, vigilancia, agresiones veladas. El racismo en Welcome to Derry es latente hasta que se vuelve explícito: el sheriff va a buscar a Hank con un grupo de hombres armados al lugar donde se esconde: el Black Spot.

It: Dick Hallorann, el testigo del fuego
La presencia de Dick Hallorann es quizás la decisión narrativa más elegante de Welcome to Derry. No está ahí como una referencia aislada a El Resplandor. Está porque él encarna la memoria del Black Spot. En la novela, Hallorann es uno de los sobrevivientes del incendio de 1930. El hombre que vio las antorchas, los cuerpos, el fuego, y que escapó con vida solo por azar.
La serie no lo presenta todavía como sobreviviente, pero sí como alguien que entiende el peligro desde adentro. Hallorann es la voz que explique por qué el Black Spot es más que un evento: es un patrón. Una especie de ley física que gobierna la ciudad.
El Black Spot: El fuego que nunca se apaga
En la novela, Pennywise aparece cíclicamente cada 27 años, y aunque el ataque al Black Spot no coincide exactamente con uno de esos ciclos, King sugiere que su energía alimentó el siguiente despertar del monstruo. Es decir: el odio no invoca a Pennywise, pero lo fortalece. Lo prepara. Lo excita. Es una especie de preludio emocional al despertar pleno.
Welcome to Derry hace algo similar: en 1962, el racismo que rodea a Hank, la violencia que lo persigue y el odio que se respira en el pueblo reactivan la energía oscura que Pennywise necesita para completarse.
Pennywise no solo se alimenta del miedo de los niños; también se alimenta del odio que circula entre los adultos. Es energía pura. Es violencia que se recicla. Por eso el Black Spot funciona como un punto fijo en la cronología de Derry: un recordatorio de que la ciudad no se corrompió por un payaso sobrenatural, sino por sus habitantes. Que Pennywise no es el origen del mal, sino su síntoma.
Lo que Welcome to Derry logra con el Black Spot es algo raro en las precuelas: unificar lo histórico, lo emocional y lo sobrenatural. Los soldados negros que bailaban allí, los hombres que los odiaban, los que los quemaron, los que sobrevivieron, todos pertenecen al mismo territorio de sombras que alimenta al monstruo.
Pennywise no inventa los miedos del pueblo; apenas los recoge. Los pule. Los traduce. Los usa. El racismo –esa fuerza brutal, diaria, estructural– es uno de sus recursos más antiguos. Y el Black Spot es el lugar donde ese odio se hizo fuego. El incendio terminó hace décadas, pero Derry sigue ardiendo.
DISPONIBLE EN HBO MAX.




