
Wicked 2: El cameo de Dorothy, el final explicado y lo que cambia del musical
Wicked 2 reconstruye el final del musical y presenta una versión más amplia del desenlace, con eventos que conectan el relato de Elphaba con la llegada de Dorothy.

Wicked 2 reconstruye el final del musical y presenta una versión más amplia del desenlace, con eventos que conectan el relato de Elphaba con la llegada de Dorothy.

Entre rituales militares, iluminación natural y egos heridos, la ópera prima de Scott, Los Duelistas, anticipa la crítica a la masculinidad y el rigor visual que volverían en toda su filmografía.

The Whole Bloody Affair es la versión que Tarantino imaginó para Kill Bill. Su historia resume una obsesión artística y un fenómeno cultural.

Del protocolo de Ash a la empatía de Thia, el linaje de sintéticos del universo Alien–Predator cuenta otra historia: la de las máquinas que heredaron la conciencia cuando la humanidad ya no supo qué hacer con ella.

De Predator a Badlands, un recorrido cronológico por los encuentros clave entre humanos y Yautja que transformaron una franquicia de acción en una mitología interestelar.

Teléfono Negro 2 amplía el universo del terror creado por Derrickson con un relato sobre el origen del mal, donde los límites entre el sueño y la realidad se disuelven y los fantasmas reclaman ser escuchados.

En 1981, Bruce Springsteen se aisló en su casa con una guitarra y un grabador de cuatro pistas. De esa soledad nació Nebraska. Música de Ninguna Parte recupera esa historia y sus verdaderos protagonistas.

Música de Ninguna Parte convierte la grabación de Nebraska en un mapa sonoro de la soledad. Cada canción –entre la voz de Jeremy Allen White y los temas originales de Springsteen– reconstruye el eco de un músico que buscaba desaparecer para poder seguir existiendo.

Los Extraños: Capítulo 2 revela la historia detrás de Pin-Up Girl, amplía el mito de los asesinos enmascarados de Venus y anticipa el cierre de la trilogía con una transformación de su protagonista.

Murió Diane Keaton a los 79 años. Dejó atrás cincuenta películas, un Oscar, tres nominaciones más y la prueba de que se puede ser ícono sin dejar de ser rara.

Entre el optimismo de Lisberger, el desencanto de Kosinski y la sobriedad de Rønning, Tron pasó de imaginar el futuro a describir cómo lo digital dejó de ser promesa para volverse realidad.

La escena post créditos de Tron: Ares es la confirmación de que el sistema sigue activo. El retorno de Sark en el cuerpo de Julian Dillinger prolonga el ciclo del control.