El Festival de Cine de Sundance 2026 rindió un emotivo homenaje a Robert Redford, fallecido en septiembre pasado a los 89 años. La ceremonia, celebrada en el Grand Hyatt Deer Valley, marcó también uno de los último eventos en Park City, donde el festival ha operado desde su fundación en 1978. La noche reunió a cineastas, actores y colaboradores que trabajaron con Redford o se formaron en los programas del Sundance Institute.
Amy Redford, hija del cineasta y miembro del consejo directivo del instituto, abrió la ceremonia con una observación que definió el tono del encuentro: su padre no disfrutaba de las galas, pero probablemente habría apreciado esta. El evento se estructuró en dos actos, titulados The Vision y The Legacy, y combinó anécdotas personales con el anuncio del nuevo Robert Redford Luminary Award, entregado por primera vez a Ed Harris y Gyula Gazdag.

El legado de Redford en Sundance 2026 y la memoria del cine independiente
Ethan Hawke fue el primero en tomar la palabra. Recordó su audición para A River Runs Through It en 1992, cuando ensayó un monólogo obsesivamente solo para que Redford le dijera que era demasiado joven para el papel. La respuesta del director incluyó una predicción: “Vas a tener una carrera maravillosa”. Esa predicción se cumplió, y Redford siguió la trayectoria de Hawke, asistiendo a obras de teatro en salas pequeñas de Nueva York y programando el estreno mundial de Antes de Amanecer en el festival. Hawke resumió la relación como un acto de generosidad poco común: Redford tenía su propia familia y sus propios proyectos, pero dedicó tiempo a otros.
Woody Harrelson compartió dos historias. La primera: su madre, aterrada de volar, tomó un avión para conocer a Redford durante el rodaje de Propuesta Indecente. La segunda: cuando el Congreso intentó aprobar una ley para permitir la minería y la tala en territorios silvestres de Montana, Harrelson pidió ayuda a Redford. El actor hizo una llamada a un senador que había sido inaccesible, y ese senador cambió de posición. Para Harrelson, esa intervención representó el compromiso ambiental de Redford tanto como cualquiera de sus películas.
Taika Waititi cerró el primer acto con humor. Dijo que lo mejor que aprendió en los laboratorios del instituto fue no tomar notas, y que tenía historias sobre Redford que no podía contar en galas. Waititi insistió en que él sí podía llamarlo Bob, aunque otros no.

Reconocimientos, filmografía política y el futuro Sundance
La ceremonia también incluyó la entrega de premios a cineastas activos. Chloé Zhao recibió el Trailblazer Award tras convertirse en la primera mujer nominada dos veces al Oscar por dirección, la segunda por Hamnet. Zhao relacionó su experiencia en los laboratorios del Sundance Institute con una idea específica: el liderazgo no se trata de dominación sino de interdependencia.
Nia DaCosta, directora de Hedda y 28 Years Later: The Bone Temple, fue reconocida con el Vanguard Award for Fiction. DaCosta debutó en Sundance con Little Woods en 2018 y trabajó con Tessa Thompson en el desarrollo de Hedda dentro de los programas del instituto. Geeta Gandbhir recibió el Vanguard Award for Non-Fiction; está nominada este año a dos premios Oscar por La Vecina Perfecta y The Devil Is Busy.
John Cooper, ex director de programación de Sundance, leyó una carta de agradecimiento a Park City que funcionó como recuento histórico del festival. Mencionó la conversión de espacios diversos –desde sinagogas hasta tiendas de gran formato– en salas de cine, crisis técnicas resueltas minutos antes de proyecciones, peleas entre distribuidores en restaurantes, y la presencia de figuras como Oprah Winfrey y Ruth Bader Ginsburg.
Amy Redford presentó el nuevo premio como un reconocimiento a quienes generan luz en tiempos oscuros. Describió a su padre como alguien que prefería sentarse con un nuevo cineasta para hacer preguntas críticas en lugar de imponer respuestas. Varios homenajeados coincidieron en un detalle incómodo: Redford insistía en que lo llamaran Bob, pero figuras como Ava DuVernay admitieron que nunca pudieron hacerlo. DuVernay recordó que Redford se frustraba cuando ella lo llamaba “señor Redford”, pero ella no cambió. Nia DaCosta contó que Redford le dijo “eres una directora” en un momento en que ella necesitaba escucharlo, y que esa afirmación la hizo llorar en un baño.
Patti LuPone apareció al final de la noche para cantar Forever Young de Bob Dylan. La elección de la canción no fue casual: conectó la memoria de Robert Redford con la idea de continuidad que atravesó los discursos de la noche. El festival deja Park City, pero el modelo que Redford construyó –laboratorios para cineastas emergentes, financiamiento para proyectos independientes, programación que privilegia voces nuevas– sigue operando. La ceremonia fue tanto un cierre como una reafirmación de esa estructura.




