
Crítica Red Sonja (2025): La guerrera que se niega a morir
Entre arenas de combate, criaturas de CGI y recuerdos de los 80, Red Sonja 2025 revive a la guerrera de Marvel con una fantasía que se mueve entre la nostalgia y la reinvención.

Entre arenas de combate, criaturas de CGI y recuerdos de los 80, Red Sonja 2025 revive a la guerrera de Marvel con una fantasía que se mueve entre la nostalgia y la reinvención.

Un apocalipsis en cámara lenta, un baile inesperado y una infancia perdida: con La Vida de Chuck, Mike Flanagan pregunta qué queda cuando todo parece terminar.

Entre visiones, delirios y sospechas, Descendent convierte la ciencia ficción en un retrato íntimo de la masculinidad quebrada por el miedo a ser padre.

En Eddington, Ari Aster explora la neurosis y la paranoia contemporáneas con la radiografía de un país que perdió la capacidad de procesar la realidad sin destruirse en el intento.

En Godland, Hlynur Pálmason convierte la misión de un sacerdote danés en una crónica sobre la fragilidad, la resistencia y la incomunicación.

En Weapons, un pueblo pierde a sus hijos en una sola noche. Lo que sigue es menos una búsqueda que el inventario de culpas, paranoia y violencia de una sociedad que se devora a sí misma.

En Armand, Halfdan Ullmann Tøndel construye un drama escolar que se transforma en un experimento sobre el lenguaje, el poder y la manipulación de la verdad.

El sacrificio cristiano en forma de western: El Último Rodeo es una historia sobre cuerpos cansados, nietos enfermos y el mito del cowboy que se niega a morir.

La Madre de Todas Las Mentiras reconstruye una memoria familiar marcada por el silencio para narrar una revuelta olvidada de la historia de Marruecos.

Entre la reconstrucción histórica y los códigos del cine de posesiones, Exorcismo: El Ritual muestra el enfrentamiento entre un sacerdote veterano, un ayudante incrédulo y una víctima que resiste.

En The Naked Gun 2025, Liam Neeson es Frank Drebin Jr., un policía torpe y violento que investiga un caso imposible entre autos eléctricos defectuosos, millonarios conspiradores y rubias suicidas.

Amores Materialistas enfrenta el mito del amor con la lógica del capital. Lo que queda es una comedia romántica sin comedia ni romance, donde la ternura se negocia según las leyes del mercado.