Supergirl: todas las diferencias entre la película y el cómic Mujer del Mañana

supergirl diferencias comic
James Gunn y Craig Gillespie conservan el espíritu de Mujer del Mañana, pero modifican personajes, estructura y desenlace para integrar a Supergirl en el nuevo universo cinematográfico de DC.

Tom King escribió Mujer del Mañana (Woman of Tomorrow) como una relectura de Supergirl desde el western, el relato de iniciación y la ciencia ficción. La película conserva esa combinación, pero introduce cambios que exceden la adaptación habitual de un cómic. Algunos responden al lenguaje del cine. Otros buscan integrar a Kara Zor-El dentro del nuevo universo compartido de DC.

La miniserie publicada entre 2021 y 2022 fue recibida como una de las mejores historias protagonizadas por Kara Zor-El en décadas, al punto de redefinir la manera en que el personaje era percibido dentro del universo de Superman.

James Gunn convirtió Mujer del Mañana en la primera gran referencia editorial del nuevo DCU después de Superman. La adaptación dirigida por Craig Gillespie mantiene el recorrido central del cómic original, aunque modifica varios de sus momentos decisivos, que alteran directamente el sentido de la historia.

supergirl 2026
Milly Alcock en Supergirl

Cómo Supergirl cambia la historia de Mujer del Mañana

El cambio más evidente de Supergirl aparece desde la propia estructura del relato. En el cómic, toda la historia está narrada por Ruthye Marye Knoll muchos años después de los acontecimientos. Convertida en una mujer anciana, recuerda el viaje que realizó junto a Supergirl para perseguir a Krem, el asesino de su padre. Ese recurso transforma la aventura en una especie de leyenda. Kara aparece filtrada por la memoria de otra persona, como sucede con muchos héroes de los relatos clásicos. Nunca sabemos con certeza cuánto pertenece a los hechos y cuánto a la admiración de quien los recuerda.

En Supergirl, la protagonista es Kara (Milly Alcock). La cámara permanece cerca de ella durante casi toda la película y descubrimos la historia al mismo tiempo que la heroína. Ruthye (Eve Ridley) sigue ocupando un lugar central, pero deja de ser quien controla el punto de vista. La dimensión casi mítica del cómic se convierte en un recorrido mucho más íntimo sobre una joven kryptoniana que todavía intenta encontrar su lugar en el universo.

Ruthye también cambia. En Mujer del Mañana es más madura, participa activamente de los combates y demuestra una determinación que la acerca bastante a los protagonistas clásicos del western. La película la convierte en un personaje más vulnerable. Necesita ser protegida y tiene menos margen para intervenir en las decisiones importantes del viaje, lo que no altera el eje emocional de la historia, pero sí modifica el equilibrio entre ambas protagonistas.

critica supergirl
Supergirl y los cambios respecto al cómic de Tom King

Maypole y Bilquis

Otro cambio importante es la desaparición de Maypole.

En el cómic, Kara y Ruthye atraviesan esa ciudad durante la búsqueda de Krem. Tom King utiliza ese episodio para mostrar un universo mucho más hostil del que suele rodear a Superman. Maypole funciona como una parada donde la violencia, la explotación y la desesperanza terminan de convencer al lector de que esta no será una aventura heroica convencional.

La película elimina toda esa secuencia y redistribuye parte de sus funciones narrativas en otros escenarios, especialmente alrededor de Bilquis. El resultado es un relato más ágil, aunque también pierde uno de los pasajes donde el cómic desarrollaba mejor la sensación de desgaste físico y emocional que acompaña el viaje.

supergirl critica
Jason Momoa como Lobo en Supergirl

Superman, Lobo y otras incorporaciones de Supergirl

La diferencia más visible respecto del material original es la aparición de personajes completamente ajenos al cómic.

El primero es Superman. En Mujer del Mañana, Kal-El nunca participa de la historia. Su presencia se limita a algunas referencias que ayudan a entender la relación entre ambos primos, pero el relato pertenece exclusivamente a Kara.

En Supergirl, David Corenswet aparece en varias escenas que establecen el vínculo familiar entre ambos kryptonianos y, sobre todo, ubican a Supergirl dentro del nuevo universo cinematográfico de DC.

Es más que un cameo. La presencia de Superman recuerda constantemente que Kara ya forma parte de una continuidad compartida y que su historia tendrá consecuencias para futuras películas. El cómic podía funcionar como una aventura completamente autónoma. El cine necesita pensar también en la construcción de una franquicia.

Por su parte, Lobo, el mercenario interpretado por Jason Momoa, jamás aparece en Mujer del Mañana, pero su presencia tampoco surge de la nada. Tom King contó años atrás que, antes de escribir la miniserie, había propuesto precisamente una historia protagonizada por Supergirl y Lobo. Sus editores descartaron esa idea y lo animaron a convertir a Kara en el verdadero centro del relato. La película recupera parcialmente aquel proyecto descartado e introduce al personaje dentro del nuevo DCU.

Narrativamente, Lobo aporta acción, humor y una energía muy distinta a la del resto del film. También sirve para presentar desde temprano a uno de los personajes más populares de DC sin necesidad de dedicarle una película propia.

La eliminación de Comet, el Supercaballo

En cambio, otro personaje muy querido por los lectores fue eliminado en la película: Comet, el Supercaballo, que forma parte del clímax del cómic y participa del enfrentamiento contra Krem. Tom King ya había simplificado considerablemente la historia editorial del personaje –que durante décadas acumuló algunos de los argumentos más extravagantes de DC Comics–, pero decidió conservarlo como una criatura casi mitológica que acompañaba a Kara durante su viaje.

La decisión llama la atención porque el nuevo DCU ya demostró interés por incorporar animales con personalidad propia, como ocurre con Krypto en Superman (2025). Sin embargo, Comet queda afuera de esta primera adaptación, posiblemente para evitar sumar un elemento más dentro de una película que ya debía presentar un universo completamente nuevo.

supergirl mujer del mañana comic
Supergirl: Mujer del Mañana de Tom King

El final de la película cambia el sentido del cómic

La modificación más importante aparece en el final de Supergirl. En ambas versiones, Kara y Ruthye finalmente encuentran a Krem (Matthias Schoenaerts) después de atravesar medio universo. La diferencia reside en la forma en que la historia resuelve esa búsqueda y, sobre todo, en lo que esa resolución dice sobre Supergirl.

En la película, Kara termina matando a Krem durante el enfrentamiento final. Es una decisión directa y definitiva. El villano muere y la historia concluye con la sensación de que la amenaza ha desaparecido para siempre.

El cómic elige un camino mucho más complejo. Tom King hace creer durante unas páginas que Supergirl también ejecutó a Krem. Sin embargo, el lector descubre después que en realidad lo envió a la Zona Fantasma, donde permanece prisionero durante más de tres siglos. Cuando finalmente recupera la libertad, ya no es el mismo hombre. El tiempo, el aislamiento y el castigo han destruido cualquier rastro de arrogancia.

Entonces ocurre la verdadera escena final.

Kara lleva a Krem ante una Ruthye anciana, que ha vivido toda una existencia desde el asesinato de su padre. Él le pide perdón. Ella ya no siente deseos de vengarse. El odio que impulsó toda la historia desapareció con el paso del tiempo.

Ese desenlace convierte Mujer del Mañana en una reflexión sobre la inutilidad de la venganza. Ninguna muerte repara una pérdida. Ningún castigo devuelve a los seres queridos. Lo único que transforma a los personajes es el tiempo.

Supergirl sacrifica esa idea para cerrar el conflicto de una manera más inmediata. Un largometraje necesita un clímax emocional mucho más concentrado que una miniserie de ocho números. Pero el cambio modifica el recorrido interior de Kara. En el cómic carga durante siglos con una decisión difícil y termina demostrando que la justicia puede asumir formas distintas a la ejecución del enemigo. En la película, la resolución responde más a la lógica clásica del cine de aventuras.

La desaparición del salto temporal está relacionada con ese cambio. Como Krem muere durante el enfrentamiento, ya no existe ninguna razón para avanzar trescientos años en la historia. Ruthye permanece siendo una adolescente y Kara continúa teniendo la misma edad con la que comenzó el viaje.

La modificación también responde a una necesidad del nuevo universo cinematográfico de DC. James Gunn apuesta a que Supergirl siga formando parte del presente de esa continuidad para aparecer en futuras películas junto a Superman y el resto de los superhéroes. Un salto de varios siglos habría convertido el final del cómic en un callejón sin salida para la franquicia.

A cambio, Supergirl propone otra forma de cierre. La relación entre Kara y Ruthye adquiere rasgos de familia elegida, una idea que atraviesa buena parte de las producciones recientes de Gunn y que aquí reemplaza la enorme distancia temporal del material original.

supergirl comic 60s
El debut de Supergirl en Action Comics #252

La película y 60 años de Supergirl en los cómics

Aunque Supergirl remita a Mujer del Mañana, la película también dialoga con más de seis décadas de historia editorial.

Kara Zor-El apareció por primera vez en 1959 y, desde entonces, DC Comics ha reconstruido su origen en numerosas oportunidades. La versión clásica sobrevivía inicialmente en Argo City, una colonia kryptoniana que resistía la destrucción del planeta antes de desaparecer definitivamente. Tras varias reescrituras del universo DC, ese origen fue modificado una y otra vez hasta llegar a la versión contemporánea: Kara viaja desde Krypton para cuidar de su primo, pero una anomalía durante el trayecto hace que llegue décadas después, cuando Kal-El ya se ha convertido en Superman.

Mientras Superman apenas conserva recuerdos fragmentarios de Krypton porque era un bebé cuando escapó, Kara sí vivió allí. Conoció a sus padres, caminó por las calles del planeta y presenció su destrucción. Esa diferencia convierte el exilio en una experiencia mucho más dolorosa.

King construye toda la miniserie alrededor de esa idea. Supergirl no atraviesa una crisis porque dude de sus poderes. Lo hace porque es una sobreviviente que nunca terminó de procesar la pérdida de su mundo.

Milly Alcock interpreta a una Kara marcada por una melancolía permanente, muy distinta del optimismo casi inquebrantable de Superman. Es probablemente la herencia más importante que recibe del cómic.

También explica por qué Mujer del Mañana fue elegida como punto de partida del personaje dentro del nuevo DCU.

En lugar de presentar nuevamente un relato de origen, Gunn apuesta por una Supergirl que ya existe antes del comienzo de la historia y que arrastra un pasado complejo. Conocemos sus heridas a medida que avanza el viaje junto a Ruthye, no mediante largas explicaciones sobre Krypton.

Ese enfoque permite diferenciarla de su primo. Kara deja de ser una versión femenina de Superman para convertirse en una protagonista con conflictos propios, una identidad narrativa distinta y una relación mucho más ambigua con la idea de heroísmo.

Las diferencias de la película respecto del cómic muestran ese equilibrio que busca la adaptación. Craig Gillespie conserva la estructura general, los personajes principales y el tono del western espacial imaginado por Tom King, pero modifica los elementos que podrían obstaculizar la construcción del nuevo universo cinematográfico de DC.

Algunas decisiones simplifican la historia. Otras alteran el significado de momentos importantes, especialmente el desenlace. Sin embargo, el núcleo permanece intacto: el viaje de una kryptoniana que intenta ayudar a una joven consumida por el deseo de venganza mientras enfrenta el peso de un planeta perdido que todavía continúa acompañándola allá donde va.

Picture of Apolina Bangs

Apolina Bangs

Apolina Bangs es Licenciada en Periodismo Cultural y crítica de cine con base en Barcelona. Con una trayectoria consolidada en el análisis de tendencias globales de cine y streaming, colabora habitualmente en diversas publicaciones de cultura y artes visuales en Europa y Latinoamérica. Cuando no está consumiendo cantidades excesivas de cultura pop, Apolina lee: desde Bukowski a Cortázar, pasando por su amado Lester Bangs. Es crítica residente de Plano Americano y una incansable defensora del cine independiente. Contacto: apolinabangs@planoamericano.com

NOTAS RELACIONADAS