Stranger Things 5 mantiene algo que la serie siempre entendió mejor que casi cualquier otra: la música no es un accesorio, es un dispositivo narrativo. La temporada final no busca repetir el impacto de Running Up That Hill, pero sí organiza un mapa emocional y temático donde cada canción enmarca un estado, un lugar o un personaje en crisis. La selección viaja por cuatro décadas –’50, ’60, ’70 y ’80– y convierte la banda sonora en una lectura paralela del final. Esto es lo que suena, dónde suena y por qué importa.

Las canciones de Stranger Things 5, episodio 1
Should I Stay or Should I Go – The Clash
No suena la grabación: suena Will Byers (Noah Schnapp). Un chico solo en Castle Byers que se canta a sí mismo la canción que Jonathan le enseñó años atrás. La escena es desnuda, casi silenciosa, y la ausencia del tema original funciona como declaración: Will ya no es ese niño que necesitaba un casete para aferrarse a algo. Es una voz temblando en un refugio que ya no lo protege. El Demogorgon llega antes de que el estribillo lo calme.
Rockin’ Robin – The Jackson Five
La primera canción que aparece completa en la temporada 5 de Stranger Things no suena en un ritual nostálgico: suena en la voz de Robin (Maya Hawke), convertida en una DJ improvisada en Hawkins. La canción es luminosa y festiva, casi fuera de lugar frente a lo que está por ocurrir, y justamente por eso funciona: la normalidad es un recurso frágil en esta serie, un espejismo que se corta en seco cuando la estática interrumpe la transmisión.
Upside Down – Diana Ross
Diana Ross en código Morse. La escena convierte un hit de 1980 en un canal clandestino para que los personajes articulen un plan mientras la ciudad empieza a quebrarse. Robin usa datos reales sobre la canción –cómo Ross juega con la idea de invertir roles, invertir ritmos– como mensajes cifrados. El guiño funciona por acumulación: se habla de inversión mientras se planea entrar nuevamente al mundo invertido.
Running Up That Hill – Kate Bush
La temporada 5 de Stranger Things tiene su propio fantasma musical. Running Up That Hill aparece por primera vez en manos de Will, cuando le da a Lucas (Caleb McLaughlin) la cinta en el hospital. Es un puente entre temporadas y un recordatorio del trauma de Max (Sadie Sink). La serie no busca replicar el impacto de la cuarta entrega, sino subrayar que ese sonido sigue siendo un hilo entre personajes que todavía no logran volver del todo.

Las canciones de Stranger Things 5, Episodio 2
Fernando – ABBA
En una casa que parece tranquila, ABBA suena como un recordatorio de la vida que Karen Wheeler intenta sostener. El baño, la rutina, la voz suave que llena el aire. Y mientras ella canta en silencio, Holly grita. La canción apaga el mundo justo cuando el mundo se quiebra: la presencia del Demogorgon queda atrapada detrás del volumen. El contraste es de los más crueles de la temporada 5, un momento cotidiano convertido en preludio de desaparición.
Running Up That Hill – Kate Bush
El regreso de la canción en este episodio ya no pertenece a Max: pertenece a Lucas. Es él quien la pone en la habitación del hospital, llorando, intentando traerla de vuelta. El tema se resignifica: ya no es escape, es súplica. Stranger Things 5 revela qué ocurre dentro de la mente de Max, atrapada en los recuerdos de Henry Creel, y que la música sigue siendo el faro que puede traerla de regreso.
Mr. Sandman – The Chordettes
Se utiliza al final del episodio 2, cuando descubrimos que el “amigo imaginario” de Holly Wheeler –el Señor Qué– no es una criatura inocente sino Henry Creel. El contraste entre la armonía de los ’50 y la revelación monstruosa es uno de los usos más inquietantes de una canción en toda la serie: la melodía dulce queda contaminada por el descubrimiento.

Las canciones de Stranger Things 5, Episodio 3
I Think We’re Alone Now – Tiffany
Una ironía perfecta: Holly, sola en la Casa Creel, escucha una canción que celebra esa soledad como libertad. El momento tiene una dulzura inquietante porque el casete es un regalo de Henry, diseñado para ganar su confianza. El tema suena mientras todo parece calmo, y por eso mismo funciona como distorsión: no hay nada inofensivo en esa escena, excepto la canción.
Oh Yeah – Yello
El ícono de Ferris Bueller’s Day Off (1986) entra a Hawkins para subrayar algo completamente distinto al tono de la película original: la desesperación del grupo. Dustin se da cuenta de que pueden usar el auto de Steve en lugar de la van, y el tema convierte la idea en una especie de triunfo improvisado. Un instante de aventura en medio del caos.

Las canciones de Stranger Things 5, Episodio 4
The Great Escape – Elmer Bernstein
Mientras Robin explica su plan para infiltrar una base militar, la música de The Great Escape (El Gran Escape, 1963) funciona como una declaración estética: la temporada 5 de Stranger Things juega con la estructura de las películas bélicas. El tema no parodia: acompaña con firmeza el montaje de túneles, mapas y estrategias, como si Hawkins fuera una prisión que ellos siguen intentando fugarse desde hace cinco temporadas.
Sh-Boom – The Chords
Max entra en la memoria de Henry Creel: un Hawkins High School de 1959 que brilla con una inocencia falsa. El doo-wop convierte la escena en algo casi amable, hasta que recordamos dónde estamos: en la mente del villano. La canción es la máscara perfecta para un recuerdo que no es ni nostálgico ni seguro.
Running Up That Hill – Kate Bush
La última aparición del tema en la primera tanda de episodios de Stranger Things 5 es múltiple: Max lo escucha dentro de los recuerdos de Vecna, lo usa como cuerda para intentar escapar de su propio laberinto mental, pero la cinta termina el portal se cierra. Es la canción que abre y cierra la banda sonora de la temporada, pero no ocupa el centro: funciona como latido persistente de una herida que nunca terminó de sanar.




