James Tynion IV anunció este jueves Odin, su nuevo cómic de horror original que será publicado por Image Comics a partir de mayo. La serie limitada de nueve números fue escrita junto a Marguerite Bennett y tiene arte de Letizia Cadonici, quien venía dibujando House of Slaughter. El anuncio se hizo en ComicsPro, la reunión anual de minoristas, editores y distribuidores de la industria del cómic que se celebra en Glendale, California.
Odin sigue a Adela, una periodista que busca emociones fuertes y va de incógnito para reportear sobre una banda de neonazis. Haría cualquier cosa por la historia perfecta, incluyendo adentrarse en los bosques helados de Noruega con punks neonazis que buscan a Odín para alcanzar su destino supremacista blanco prometido. Pero lo que les espera en el bosque es mucho más viejo y extraño de lo que cualquiera puede comprender, y no hay dioses viniendo a responder sus oraciones.
El resto del equipo creativo incluye a Jordie Bellaire como colorista, Tom Napolitano en letras, Dylan Todd en diseño y Steve Foxe como editor. El primer número tendrá portadas variantes de Alex Eckman-Lawn –quien ilustra la portada principal de toda la serie–, Cadonici, Christian Ward, Martin Simmonds y Jae Lee.

Odin: La premisa y el origen del cómic
“Marguerite y yo hemos estado hablando de esta historia durante años”, dijo Tynion en un comunicado. “Todo comenzó como una conversación por texto sobre un grupo de supremacistas blancos de los que habíamos visto una historia en línea, hablando de su fe en Odín, y luego comenzamos a hablar sobre qué haría el verdadero Odín nórdico con estos idiotas si tuviera la oportunidad. Se sintió bastante claro de inmediato que había una historia de horror cruel y brutal en ello y queríamos contarla juntos.”
La idea de confrontar a neonazis con las deidades que ellos mismos invocan tiene una lógica narrativa directa. Los supremacistas blancos han apropiado mitología nórdica durante décadas, reinterpretando símbolos y narrativas para servir a ideologías racistas que no tienen nada que ver con las culturas originales. Tynion y Bennett invierten esa apropiación: en lugar de que los dioses validen la cosmovisión nazi, los dioses destruyen a quienes los invocan falsamente.
La elección de Noruega es acorde a un país que ha sido escenario de tensiones sobre cómo la extrema derecha se apropia de símbolos vikingos y mitología nórdica. La premisa de Odin literaliza ese conflicto convirtiendo el viaje de los neonazis en una expedición de horror donde lo que encuentran no es poder sino castigo.
Adela, la periodista protagonista, funciona como punto de entrada y como testigo. Su motivación –conseguir la historia perfecta– la pone en una posición moralmente ambigua. No está ahí por convicciones políticas ni para desmantelar a los neonazis desde adentro. Está ahí porque quiere la exclusiva. Esa decisión narrativa podría abrir espacio para explorar hasta dónde llega la complicidad del periodismo cuando prioriza el sensacionalismo sobre la responsabilidad ética.
El trabajo de Letizia Cadonici en House of Slaughter demostró que puede manejar horror visceral y atmósferas opresivas con efectividad. Odin requerirá ambas cosas: los bosques noruegos como espacio claustrofóbico a pesar de estar al aire libre, y la violencia como consecuencia inevitable cuando las entidades ancestrales responden a la invocación.

James Tynion IV: Something is Killing the Children y la expansión transmedia de su universo
James Tynion IV construyó su carrera escribiendo cómics que combinan miedos del mundo real con monstruosidades oscuras. Worldtr33 exploró cómo internet se convierte en portal para horrores incomprensibles. Las series de Nice House On… trabajaron amistades tóxicas y relaciones disfuncionales como terreno para el terror psicológico. Exquisite Corpses puso a la élite adinerada en situaciones donde su poder no los protege. Odin suma supremacía blanca a esa lista de ansiedades contemporáneas convertidas en horror.
Something Is Killing the Children es su trabajo más conocido y exitoso comercialmente. La serie de Boom! Studios sobre Erica Slaughter, una cazadora de monstruos que protege a niños en pueblos donde aparecen criaturas que solo los menores pueden ver, fue bestseller y ganó premios Eisner. Blumhouse Productions tiene los derechos para adaptar tanto una película como una serie animada de televisión. Esa combinación –cine y animación– sugiere que Blumhouse ve potencial tanto para una versión de acción real oscura como para una serie animada que pueda llegar a audiencias más amplias.
Netflix tiene en desarrollo una adaptación de W0rldtr33, el cómic de Image Comics que Tynion creó con Fernando Blanco sobre internet como portal dimensional. The Woods, su serie de Boom! Studios sobre una escuela secundaria que es transportada a un planeta alienígena, también está siendo adaptada. Tipsy Dragon, una comedia animada para adultos que desarrolló con Irony Point, se suma a una lista de proyectos en desarrollo que sugiere que Tynion está construyendo una carrera transmedia tan agresivamente como construyó su catálogo editorial.
Esa proliferación tiene riesgos. Tynion está escribiendo múltiples series simultáneamente mientras supervisa adaptaciones y desarrolla nuevas propiedades. La pregunta es si puede mantener la calidad que hizo que Something Is Killing the Children fuera un fenómeno. Odin, al ser coescrito con Bennett, distribuye la carga de trabajo pero también introduce una nueva dinámica creativa que podría funcionar o podría diluir la voz autoral que caracteriza sus mejores trabajos.
Tiny Onion y la construcción de una editorial propia
Odin es el último título que sale de Tiny Onion, la casa editorial y productora multimedia que Tynion lanzó en 2024 con el respaldo de Lyrical Media. En ComicsPro también se anunció la expansión de Exquisite Corpses, un cómic de horror que comenzó como serie limitada, en una franquicia completa. Esa decisión marca una estrategia clara: Tynion no solo está creando cómics individuales sino universos expandibles que pueden generar múltiples series, spin-offs y adaptaciones.
Tiny Onion funciona como sello dentro de Image Comics, similar a lo que Robert Kirkman hizo con Skybound. Esa estructura le da a Tynion control creativo completo mientras mantiene acceso a la infraestructura de distribución y marketing de Image. Es una jugada común entre creadores exitosos: en lugar de seguir trabajando para las grandes editoriales en personajes que no controlan, crean sus propias propiedades intelectuales y construyen compañías alrededor de ellas.
El respaldo de Lyrical Media es crucial. Lyrical no solo financia producción editorial sino que también tiene conexiones en Hollywood para facilitar adaptaciones. Esa combinación de capital editorial y capital de entretenimiento es lo que permite a creadores como Tynion moverse tan rápido en múltiples frentes.
Marguerite Bennett, la coguionista de Odin, está finalizando el reboot de Witchblade y escribió Mommy Blog, la novela gráfica de horror del año pasado. Su trayectoria incluye trabajo en DC, Marvel y editoriales independientes, lo que la convierte en una colaboradora con credenciales tanto en mainstream como en cómic de autor. La elección de trabajar con ella en lugar de escribir Odin solo sugiere que Tynion valora la colaboración cuando el tema lo requiere, especialmente en un proyecto tan políticamente cargado como un cómic sobre supremacistas blancos.
La decisión de hacer Odin una serie limitada de nueve números también es estratégica. No es una serie ongoing que podría extenderse indefinidamente. Tiene principio, medio y fin definidos. Eso permite una narrativa más controlada y aumenta las chances de que se convierta en material adaptable: nueve números son suficientes para una película o para una miniserie de televisión sin necesidad de comprimir o expandir demasiado.
El primer número sale el 6 de mayo, tradicionalmente un período fuerte para lanzamientos de alto perfil. Image Comics está apostando a que el nombre de Tynion y la premisa controversial de Odin sean suficientes para capturar atención del mercado editorial.




