Jackass 5: Johnny Knoxville confirma la nueva película de la franquicia

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Jackass regresa a los cines en junio con una nueva película impulsada por Johnny Knoxville, que reactiva la franquicia tras cuatro años.

Jackass vuelve al cine con su quinta película, pensada para salas y programada para el 26 de junio bajo el sello de Paramount Pictures. La confirmación llegó de manera directa: un posteo conjunto en Instagram de Johnny Knoxville, la cuenta oficial de la franquicia y Gorilla Flicks, la productora fundada por Jeff Tremaine. El mensaje fue informal, pero el dato central quedó claro: hay una nueva película en camino y su estreno ya tiene fecha.

La noticia reactiva una marca que lleva más de dos décadas en circulación y que, contra todo pronóstico, nunca terminó de retirarse. Jackass nació como un programa de MTV a comienzos de los años 2000 y se convirtió, con el paso del tiempo, en una franquicia cinematográfica que sobrevivió al desgaste físico de sus protagonistas, a la muerte de uno de sus miembros centrales y a los cambios en el consumo audiovisual. El nuevo proyecto llega cuatro años después de Jackass Forever, la cuarta entrega, y abre interrogantes tanto sobre su forma como sobre su alcance.

En esta etapa inicial, la información es escueta. No se conoce el título oficial de la película ni su elenco completo. Tampoco se especifica si se tratará de Jackass 5 en sentido estricto o si adoptará otra denominación. Lo que sí está confirmado es el regreso de Johnny Knoxville como figura visible del proyecto y la participación de Jeff Tremaine como productor, lo que asegura continuidad creativa respecto de las entregas anteriores.

Jackass y el anuncio de una nueva película en cines

El anuncio fue deliberadamente simple. Knoxville compartió un póster promocional con la fecha de estreno y un texto que evitó cualquier detalle narrativo o conceptual. La estrategia no es nueva dentro del universo Jackass: comunicar sin explicar, anticipar sin prometer. En un ecosistema saturado de avances, teasers y declaraciones, el gesto funciona como una reafirmación del tono que siempre definió a la franquicia.

Paramount Pictures será la distribuidora del film, como ocurrió con Jackass Forever. La continuidad industrial sugiere que el estudio confía en la vigencia comercial de la marca, incluso en un contexto donde la exhibición en salas enfrenta desafíos estructurales. Jackass, históricamente, funcionó mejor en cine que en televisión o streaming: la experiencia colectiva amplifica el impacto de las escenas y refuerza el componente performativo del dolor, el ridículo y la exageración.

El regreso no está exento de tensiones. Desde hace años, la franquicia convive con límites cada vez más claros en términos legales, médicos y contractuales. Las lesiones acumuladas de Knoxville –incluida una hemorragia cerebral provocada por un toro durante la filmación de la película anterior– son parte del archivo público del proyecto. La insistencia en seguir adelante no se presenta como desafío ni como sacrificio, sino como una inercia creativa que el propio Knoxville reconoció en entrevistas recientes: sigue escribiendo ideas, las guarda, las envía a sí mismo, sin saber si llegarán a usarse.

Ese método de trabajo explica, en parte, la persistencia de Jackass. No responde a un plan cerrado ni a una lógica de reinicio. Avanza cuando encuentra la forma de hacerlo.

Jackass 5: El lugar de Johnny Knoxville y las incógnitas del elenco

Más allá de Knoxville, no hay confirmaciones oficiales sobre quiénes participarán en la nueva película. En Jackass Forever regresaron la mayoría de los integrantes originales, con la excepción inevitable de Ryan Dunn, fallecido en 2011, y la ausencia conflictiva de Bam Margera, apartado del proyecto por incumplimientos contractuales vinculados al consumo de sustancias. Margera declaró luego que no volvería a participar en otro film de la saga, incluso si se lo propusieran.

La cuarta película también introdujo a una generación más joven de participantes, entre ellos Zach Holmes, Sean “Poopies” McInerney, Jasper Dolphin, Eric Manaka y Rachel Wolfson. Esa incorporación funcionó como una transición parcial: no reemplazó a los fundadores, pero amplió el campo de acción y permitió redistribuir el riesgo físico. No está claro si la nueva entrega profundizará ese recambio o volverá a apoyarse principalmente en los nombres históricos.

El paso del tiempo es un factor imposible de ignorar. Los protagonistas originales rondan o superan los cincuenta años, una edad que vuelve más visibles las consecuencias de cada golpe y cada caída. En su reseña de Jackass Forever, el crítico Owen Gleiberman señalaba que el proyecto ya no consistía solo en hacer bromas extremas, sino en insistir contra el deterioro, como una forma de resistencia corporal. Esa lectura no era celebratoria ni moralista: describía un estado.

La nueva película se inscribe en ese mismo registro. No promete renovación ni despedida. Simplemente continúa.

Jackass como franquicia y fenómeno cultural

Desde su origen televisivo, Jackass ocupó un lugar incómodo dentro de la cultura popular, aunque nunca se presentó como algo marginal. Su lógica es frontal: acciones físicas llevadas al límite, ausencia de personajes ficcionales, rechazo explícito a la progresión narrativa clásica. El interés no está en el resultado de cada prueba, sino en el proceso y en la reacción inmediata del cuerpo.

Con el tiempo, esa fórmula generó un vínculo particular con su audiencia. Los espectadores que descubrieron el programa en MTV son hoy adultos que crecieron junto a la franquicia. Al mismo tiempo, nuevas generaciones se incorporaron al consumo de sus películas, muchas veces sin haber visto los episodios originales. Ese cruce explica por qué Jackass sigue encontrando público sin necesidad de actualizar su lenguaje.

La decisión de estrenar Jackass 5 en cines, y no de manera directa en plataformas, refuerza esa continuidad. Jackass no se adapta a la lógica del consumo fragmentado. Necesita duración, volumen, presencia física. En una sala, el impacto es compartido; la risa y la incomodidad se propagan. En otro contexto, se diluyen.

El nuevo film llega en un momento donde las franquicias suelen justificarse mediante universos expandidos o reinterpretaciones. Jackass no ofrece nada de eso. No amplía su mundo porque nunca lo construyó como tal. Se limita a repetir un gesto, con variaciones mínimas, sostenido por un grupo que decidió no abandonar esa forma de trabajo.

A la espera de más información concreta –título, elenco, estructura–, el anuncio de Jackass 5 alcanza para confirmar algo más simple: Jackass sigue siendo una franquicia que no explica su vigencia, la ejerce. Y mientras Johnny Knoxville siga dispuesto a ponerse frente a cámara, esa inercia parece suficiente.

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