Casi dos décadas después de que Miranda Priestly redefiniera el concepto de autoridad editorial, El Diablo Viste a la Moda 2 (The Devil Waers Prada 2) llega a los cines en una fecha que durante años ocuparon las películas de Marvel: el primer fin de semana de mayo. La secuela reúne a Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci se estrena con un nivel de expectativa que pocos títulos del año han generado. La pregunta que circula en la industria no es si la película va a funcionar, sino cuánto necesita recaudar en taquilla para que el número sea considerado un éxito real.

El Diablo Viste a la Moda 2: Presupuesto de producción y proyecciones de taquilla
La respuesta depende, en primer lugar, de cuánto costó hacerla. 20th Century Studios y Disney no han confirmado el presupuesto oficial. Los rumores ubican la cifra entre 100 y 150 millones de dólares, lo que representaría entre tres y cuatro veces el costo de la película de 2006, que fue de 35 millones. Meryl Streep dio la pista más concreta en una entrevista con Stephen Colbert: dijo que en la primera película tuvieron que pelear por el presupuesto porque la percibían como una “película para chicas” (chick flick), y que esta vez “gastaron el dinero”.
Con la fórmula estándar de la industria, una película necesita recaudar aproximadamente el doble de su presupuesto de producción para cubrir costos totales, incluyendo marketing. Si el presupuesto de El Diablo Viste a la Moda 2 se ubica en el extremo superior de las estimaciones, el umbral de rentabilidad rondaría los 300 millones de dólares globales. Ese número es casi exactamente lo que recaudó la original en todo el mundo: 326 millones, con 124 millones solo en el mercado de Estados Unidos.
Las proyecciones de apertura para El Diablo Viste a la Moda 2 van de 66 a 100 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá durante el primer fin de semana. En el extremo bajo de ese rango, la película ya más que duplicaría los 27,5 millones que recaudó la primera entrega en su debut de 2006, cuando terminó segunda detrás de Superman Returns. Si las reseñas son positivas y la venta anticipada de entradas mantiene el ritmo actual, la secuela podría igualar la recaudación total doméstica del original en su primera semana.
Ese escenario, sin embargo, no necesariamente garantiza que El Diablo Viste a la Moda 2 sea más rentable que su predecesora en términos relativos. El original se convirtió en un caso de estudio sobre eficiencia financiera: costó 35 millones y recaudó 326 millones globales: triplicó su presupuesto solo con el mercado doméstico. Para que la secuela alcance una proporción similar, necesitaría acumular entre 500 y 700 millones de dólares en todo el mundo. Es un número ambicioso pero no imposible para un título con este reparto, esta franquicia y este nivel de campaña de marketing.

El reparto de El Diablo Viste a la Moda 2, 20 años después
Cuando El Diablo Viste a la Moda 2 se estrenó en 2006, Meryl Streep era la única ganadora del Oscar en el elenco principal. Desde entonces, Anne Hathaway sumó su estatuilla por Les Misérables, y tanto Emily Blunt como Stanley Tucci acumularon nominaciones. El costo de reunir a los cuatro en un mismo proyecto, a estas alturas de sus carreras, explica en parte la diferencia de presupuesto entre ambas películas.
La campaña de lanzamiento refleja esa escala. Las colaboraciones de marca incluyen a Coca-Cola Diet, Dior, Starbucks y L’Oréal París, y El Diablo Viste a la Moda 2 tiene una canción original de Lady Gaga y Doechii titulada Runaway.
Las primeras reacciones en redes sociales fueron positivas, lo que contribuye a que las proyecciones de apertura se mantengan en el rango alto. 20th Century Studios y Disney tienen en El Diablo Viste a la Moda 2 uno de los títulos con mayor potencial comercial del año, y la vara que fijó el original –una película que costó 35 millones y generó diez veces esa cifra– es al mismo tiempo su mejor argumento de venta y su punto de comparación más difícil de igualar.




