El estreno de Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights) de Emerald Fennell llegó con una controversia que no termina con la película sino que se profundiza a partir de ella. El centro del debate es Jacob Elordi, el actor australiano de raíces vascas que interpreta a Heathcliff, el antihéroe de la novela de Emily Brontë. Desde que su nombre fue anunciado en 2024, lectores, académicos y especialistas en literatura victoriana discuten si la directora de Saltburn tomó una decisión artística legítima o si cometió un error que afecta la integridad del texto que pretendía adaptar.
La controversia se recrudeció cuando Fennell respondió a las críticas en la premiere de Cumbres Borrascosas en Los Ángeles, el 28 de enero pasado. Su justificación fue directa pero encendió más el debate que lo que lo apagó: “Todo el que ama este libro tiene una conexión tan personal con él que solo puedes hacer la película que imaginaste cuando lo leíste.” Para muchos, la frase confirmó que la directora había priorizado su lectura adolescente del texto por encima del análisis de lo que ese texto realmente dice.
En la novela, Heathcliff es descrito en las primeras páginas como “un gitano de piel oscura en apariencia”. A lo largo de Cumbres Borrascosas, distintos personajes lo llaman “un pequeño lascar”, “un bastardo mestizo” o lo comparan con “el hijo del adivino que robó mi faisán”. Nelly, la sirvienta que funciona como narradora principal, aclara que el personaje “no es exactamente un negro”, lo que para varios especialistas sugiere que su negritud estaba presente en la discusión pero era ambigua por diseño.

Cumbres Borrascosas: Heathcliff, Jacob Elordi y lo que dice el texto de Brontë
La ambigüedad racial de Heathcliff no es un accidente narrativo ni una laguna del texto. Es, según varios especialistas, una decisión deliberada de Brontë. “La ambigüedad es realmente inclusiva, porque el personaje habla a una gama de personas, culturas y comunidades que fueron impactadas por el colonialismo y que fueron marginadas, abusadas y oprimidas”, dijo Claire O’Callaghan, profesora de literatura victoriana de la Universidad de Loughborough.
“Algunos han dicho: ‘Tal vez Emily no sabía exactamente quién o qué era él’. No estoy segura de estar de acuerdo. Creo que fue deliberadamente poderosa en cómo representa todo, porque eso es lo que hacen los novelistas.”
El origen del personaje en la novela sigue la misma lógica. El señor Earnshaw regresa de un viaje a Liverpool con un niño “sucio, andrajoso, de pelo negro” que habla “algo parecido a un galimatías que nadie podía entender”. Liverpool era, en la época en que transcurre la novela, uno de los principales puertos del comercio de esclavos. Que Brontë haya elegido esa ciudad como origen de Heathcliff no es un detalle menor. Sally Shuttleworth, profesora de la Universidad de Oxford, señala que la proximidad de Liverpool al hogar de los Brontë en Haworth “no puede pasarse por alto” en cualquier lectura seria del personaje.
Corinne Fowler, profesora honoraria de colonialismo y patrimonio en la Universidad de Leicester y co-curadora de la reciente exposición Los Brontë Coloniales en el Museo Brontë Parsonage, fue más lejos. Su equipo rastreó las influencias coloniales en la obra temprana de los hermanos Brontë y encontró que Heathcliff probablemente estuvo basado en un personaje creado por Charlotte Brontë llamado Quashia Quamina. “Es básicamente un compuesto colonial”, dijo Fowler. “Está basado en el hijo de un gobernante indio que quedó huérfano por las batallas de la Compañía de las Indias Orientales. Pero también está basado en el hijo de un guerrero ashanti.”
También existe la lectura irlandesa del personaje. Emily Brontë comenzó a escribir Cumbres Borrascosas en el otoño de 1845, pocas semanas después de que su hermano Branwell regresara de Liverpool al inicio de la Gran Hambruna irlandesa. Fowler señaló que los irlandeses podían ser “simbólicamente oscuros” por su asociación con el trabajo manual y la pobreza. Y el padre de los Brontë, Patrick Brontë, era irlandés: había cambiado su apellido original, Brunty, y rehecho su identidad para no ser reconocido como tal.

Cumbres Borrascosas: Emerald Fennell y el problema del casting selectivo
Lo que complica aún más la posición de Fennell es que su decisión no fue estrictamente de casting ciego (la selección de actores basada en el talento interpretativo, sin considerar raza, etnia, género, características físicas) sino por potencial de taquilla. Para interpretar a Edgar Linton –un personaje que en la novela es explícitamente blanco– eligió a Shazad Latif. Para Nelly Dean eligió a Hong Chau. Sin embargo, los dos protagonistas de su versión de Cumbres Borrascosas, Jacob Elordi y Margot Robbie como Cathy, son blancos. El resultado es una distribución racial que no responde a ninguna lógica coherente: ni fidelidad al texto ni reinterpretación sistemática.
“Creo que confunde todo sin ningún propósito porque oscurece las críticas que existían en la novela del siglo XIX para convertirla en un melodrama romántico”, dijo Andrea Kaston Tange, profesora de literatura victoriana en el Macalester College. “Mezclar los códigos victorianos de clase cambia significativamente el mensaje de la trama, reduciéndola a una simple historia de amor.”
Para Soraya Giaccardi Vargas, investigadora del USC Lear Center, la reacción del público no apunta solo a esta película sino a una acumulación. “No es una respuesta a un caso individual, sino realmente una respuesta acumulada a décadas de borrado”, dijo. “La realidad es que las comunidades de personas de color están gravemente subrepresentadas en los medios. Cada vez que había una oportunidad de mostrar a un actor de color y la decisión se tomó en contra de eso, genera muchos sentimientos sobre si realmente se comprende el valor de esas comunidades.”
El argumento de Fennell –que solo pudo hacer Cumbres Borrascosas que imaginó cuando leyó el libro por primera vez, de adolescente– fue el que más irritó a los especialistas. Kaston Tange lo dijo con precisión: “Los libros que leí de adolescente me parecen ahora muy diferentes como adulta. Puedo entender el argumento de ‘lo leí cuando era joven y me perdí algunas cosas’. Pero ahora que no tienes 15 años y estás dirigiendo una película, deberías prestarle atención a todo, y no solo a la relación entre Heathcliff y Cathy, porque ese no es realmente el tema del libro.”
Lo que ningún especialista consultado pone en duda es que la novela ha salido ganando en términos de circulación. Las ventas de Cumbres Borrascosas en Estados Unidos más que duplicaron en 2025 respecto al año anterior, llegando a 180.000 ejemplares impresos. En Reino Unido, el incremento fue de 469% solo en enero de 2026. O’Callaghan celebró el fenómeno con matices: “Me encanta que la gente esté leyendo y redescubriendo este libro. Pero veo que personas que ven el tráiler quedan bastante sorprendidas porque el libro no es lo que esperaban. Ninguna adaptación puede capturar realmente una novela, y mucho menos un libro tan largo y complejo como Cumbres Borrascosas.”




