El Festival Sundance 2026 cerró su última edición en Park City, Utah, con una selección que confirma la vitalidad del cine independiente estadounidense. Durante once días, la programación mostró un panorama donde conviven documentales sobre injusticia racial, comedias meta sobre Hollywood y propuestas de terror que exploran la identidad sexual. La mudanza a Boulder, Colorado, prevista para 2027, dejó un clima de nostalgia, pero mantuvo su capacidad para descubrir nuevas voces y consolidar carreras.
Entre las proyecciones destacaron títulos que consiguieron acuerdos millonarios y otros que pasaron más desapercibidos pero dejaron marca en programadores y crítica. Desde trabajos híbridos hasta relatos de archivo rescatados décadas después, Sundance 2026 ratificó su función como termómetro de lo que sucede fuera del sistema de estudios tradicional.

Las 10 mejores películas del Festival Sundance 2026:
When a Witness Recants
Dawn Porter dirigió uno de los trabajos de no ficción más potentes de Sundance 2026. When a Witness Recants presenta como narrador al escritor de la serie Black Panther de Marvel, Ta-Nehisi Coates. y recorre la condena injusta de tres adolescentes negros acusados de asesinar a un compañero de clase en Baltimore durante los años 80. Los jóvenes fueron sentenciados a cadena perpetua basándose en testimonios que décadas después resultaron falsos.
El documental combina material de archivo con investigación periodística retrospectiva. Porter reconstruye el contexto social de la Baltimore de aquellos años y muestra cómo el sistema judicial operó contra los acusados desde el inicio del proceso. Las conclusiones del documental no se limitan a señalar el error judicial sino que profundizan en las consecuencias que la condena tuvo en las vidas de los involucrados y sus familias.
La narración de Coates aporta contexto político sin forzar lecturas ideológicas. El material habla por sí mismo y Porter deja que las entrevistas y los documentos construyan el argumento. El resultado es un trabajo que funciona como retrato de época y como denuncia de un sistema que continúa fallando.
The Invite
Olivia Wilde dirigió y protagonizó esta comedia sobre una cena que deriva en caos conyugal. The Invite generó una guerra de ofertas que terminó con su venta a A24 por 12 millones de dólares, una de las transacciones más comentadas de Sundance 2026. Wilde interpreta a Angela, una mujer ansiosa atrapada en un matrimonio tenso con Joe, un ex músico indie encarnado por Seth Rogen. La pareja invita a cenar a sus vecinos del piso superior, interpretados por Edward Norton y Penélope Cruz, quienes resultan ser adeptos al sexo grupal con filosofía new age.
El guion de Rashida Jones y Will McCormack construye el relato sobre el contraste entre dos matrimonios opuestos. Angela y Joe discuten por cualquier motivo; sus vecinos Piña y Hawk representan la calma y el glamour. La tensión escala cuando el alcohol fluye y las conversaciones revelan fisuras que van más allá de las diferencias superficiales. Wilde maneja los tiempos de la comedia con precisión y extrae de sus actores interpretaciones que evitan caer en la caricatura.
La película remite a ¿Quién le Teme a Virginia Woolf? pero filtrada por la sensibilidad de Woody Allen en sus mejores años. El diálogo tiene ritmo propio y cada personaje mantiene coherencia interna sin perder capacidad de sorpresa. La propuesta no inventa nada pero ejecuta con oficio un modelo que funciona cuando está bien escrito y mejor actuado.
Josephine
Beth de Araújo ganó el Gran Premio del Jurado y el Premio del Público en Sundance 2026 con este drama sobre una niña de ocho años que presencia una agresión sexual. La directora, responsable de Soft & Quiet, vuelve a abordar la violencia sin espectacularizar el horror. Josephine, interpretada por Mason Reeves, corre por el Golden Gate Park junto a su padre, un personaje de Channing Tatum, cuando descubre la escena. Sus padres intentan evitar el tema, pero la experiencia transforma la percepción que la niña tiene del mundo.
Josephine se inspira en hechos traumáticos de la infancia de De Araújo. La directora construye el filme desde la mirada de la protagonista y evita resolver el conflicto únicamente en términos legales. Aunque Josephine termina declarando en un juicio, el interés narrativo no está en el veredicto sino en cómo el evento altera la subjetividad de una niña que no cuenta con herramientas para procesar lo que vio.
De Araújo maneja el material delicado sin caer en el morbo. La cámara mantiene distancia cuando es necesario y se acerca cuando la emoción lo justifica. El resultado es un filme que confronta la intersección entre sexo y violencia sin ofrecer respuestas fáciles ni catarsis artificial.
Leviticus
Adrian Chiarella debuta en Sundance 2026 con una película de terror queer que sigue a dos adolescentes en un pueblo pequeño. Naim y Ryan, interpretados por Joe Bird y Stacy Clausen, mantienen un romance clandestino mientras enfrentan la presión de una comunidad religiosa. La madre de Naim, encarnada por Mia Wasikowska, lo ha llevado a un grupo de terapia de conversión. Los jóvenes comienzan a ser acechados por versiones fantasmales de ellos mismos que encarnan sus deseos reprimidos.
Leviticus comparte estructura con It Follows pero desarrolla un lenguaje visual propio. Chiarella usa el horror como metáfora de la represión sexual y la culpa internalizada. La presencia constante de las apariciones funciona como recordatorio de lo que los personajes no pueden expresar abiertamente. El clímax emocional llega con el uso de Self Control de Frank Ocean, una elección musical que amplifica la carga afectiva del relato.
El terror de Leviticus proviene menos de los sustos puntuales que de la atmósfera opresiva que rodea a los protagonistas. Chiarella entiende que el miedo más profundo es el que nace de la imposibilidad de ser uno mismo.
Closure
Michał Marczak tardó diez años en completar su segundo largometraje después de All These Sleepless Nights. Closure, una de revelaciones de Sundance 2026, sigue a Daniel, un padre que busca el cuerpo de su hijo adolescente Krzysztof a lo largo del río Vístula. La familia tiene razones para creer que el joven se suicidó arrojándose desde un puente.
Marczak filma el duelo con registro documental pero construye situaciones que parecen guionadas. La confusión entre ficción y realidad no es un defecto sino una decisión formal que amplifica la desorientación emocional del protagonista. El director aborda el tema del suicidio juvenil vinculado al uso de redes sociales sin caer en simplificaciones.
La fotografía aprovecha el paisaje del río para crear una atmósfera de búsqueda que trasciende lo literal. Daniel no solo busca el cuerpo de su hijo sino también respuestas que probablemente nunca encontrará. El filme mantiene la ambigüedad formal que caracterizó el trabajo anterior de Marczak y confirma su capacidad para trabajar en los límites entre géneros.
Gail Daughtry and the Celebrity Sex Pass
David Wain regresó a Sundance 2026 con una comedia sobre una peluquera de Kansas que viaja a Los Ángeles para tener sexo con Jon Hamm. Zoey Deutch interpreta a Gail, quien decide aprovechar el permiso que le dio su prometido después de que él hiciera lo mismo. La búsqueda de Hamm genera una serie de encuentros con personajes que incluyen a un empleado despedido de CAA, un paparazzi deprimido y John Slattery parodiándose a sí mismo como actor fracasado.
Wain construye la comedia sobre el choque entre la ingenuidad de Gail y el cinismo de la industria del entretenimiento. El humor funciona por acumulación de situaciones absurdas que mantienen coherencia interna. El elenco incluye colaboradores habituales del director y nuevos integrantes que comparten el mismo tono de comedia física y verbal.
El filme no intenta ser verosímil. Wain abraza la artificialidad del concepto y lo lleva hasta sus últimas consecuencias. El resultado es una sátira que no se toma en serio a sí misma pero que funciona como comentario sobre la cultura de la celebridad y las fantasías que genera.
Jaripeo
Efraín Mojica y Rebecca Zweig firmaron este documental híbrido sobre rodeos en Michoacán, México, que formó parte de la sección NEXT de Sundance 2026. Jaripeo sigue a Noé y Joseph, dos hombres que participan en los jaripeos pero ocupan lugares opuestos en el espectro de la masculinidad. Uno es vaquero, el otro maquillador. La película muestra cómo el rodeo funciona como espacio donde la identidad queer puede expresarse de formas que la vida cotidiana no permite.
Los directores mezclan Super 8 con segmentos construidos que introducen elementos poéticos. Una conversación extensa entre los protagonistas sobre deseo y sexualidad revela la capacidad de Mojica y Zweig para manejar material dramático. El documental no se limita a registrar una realidad sino que la reorganiza para revelar capas de significado que la observación directa no alcanzaría.
El trabajo de cámara aprovecha los paisajes de Michoacán y la estética del rodeo para crear imágenes que funcionan tanto documental como narrativamente. El filme sugiere que sus realizadores podrían transitar hacia la ficción sin perder el interés por lo real.
The Only Living Pickpocket in New York
Noah Segan dirigió este homenaje al Nueva York analógico con John Turturro como un carterista de 60 años que roba el objeto equivocado a la persona equivocada. The Only Living Pickpocket in New York, una de las sorpresas de Sundance 2026, está rodada en las calles y el metro de la ciudad con estética setentosa y banda sonora de jazz.
Turturro construye un personaje de gestos mínimos que transmite la soledad de alguien que sobrevive con trucos que ya no funcionan en un mundo digitalizado. Segan filma la ciudad como organismo vivo que va dejando atrás a quienes no se adaptan a los nuevos ritmos. El filme tiene melancolía pero evita el sentimentalismo fácil.
La actuación de Turturro podría valerle una nominación al Oscar si encuentra el distribuidor adecuado. El actor entrega una interpretación contenida que funciona por lo que calla más que por lo que dice. Segan, actor con larga trayectoria, demuestra sensibilidad para dirigir a sus pares y extraer matices que actores menos experimentados no ofrecerían.

The Moment
Charli XCX protagonizó este falso documental dirigido por Aidan Zamiri sobre una estrella pop que intenta extender una era musical más allá de su fecha de caducidad. The Moment se presentó mundialmente en Sundance 2026 con una sátira feroz a la industria discográfica contemporánea y sus obsesiones con las marcas y los grupos focales. Alexander Skarsgård interpreta a un ejecutivo en una actuación que recuerda a su trabajo en Succession pero con un registro más camp.
The Moment funciona como autoparodia de una artista que entiende los mecanismos que la convirtieron en fenómeno comercial. Charli XCX no se protege a sí misma ni romantiza su posición. El guion expone cómo la maquinaria corporativa puede asfixiar la creatividad mientras simula defenderla.
Zamiri mantiene el tono de comedia sin perder la capacidad crítica. El resultado es un filme que entretiene y que funciona como documento sobre un momento específico de la cultura pop. La decisión de Charli XCX de participar en un proyecto que la ridiculiza agrega una capa adicional de inteligencia al conjunto.
Once Upon a Time in Harlem
William Greaves filmó en 1972 una reunión de figuras del Renacimiento de Harlem en la casa de Duke Ellington. El material quedó sin editar hasta que su hijo David completó el montaje más de 50 años después. Once Upon a Time in Harlem, una de las revelaciones de Sundance 2026, muestra una conversación de cuatro horas donde escritores, actores e intelectuales debaten el legado de uno de los movimientos culturales más importantes de Estados Unidos.
El alcohol fluye y las diferencias emergen. No todos comparten la misma visión sobre qué hizo importante al Renacimiento de Harlem ni quiénes fueron sus protagonistas centrales. Greaves padre dejó un registro que funciona como cápsula del tiempo y como historia oral de primera mano.
David Greaves enfrentó el desafío que su padre no pudo resolver y entregó un filme que será considerado entre lo mejor del año. El documental no es solo reverencia hacia el pasado sino examen crítico de cómo los participantes de un movimiento cultural entienden su propia historia. El resultado es un documento invaluable que trasciende el interés histórico y funciona como obra cinematográfica autónoma. La programación de Sundance 2026 cerró con este hallazgo que confirma la capacidad del festival para rescatar material olvidado y convertirlo en acontecimiento.




