HBO confirmó que The Last of Us sumó a Patrick Wilson y Jason Ritter al elenco de su temporada 3 como estrellas recurrentes. Wilson interpretará a Jerry, el padre de Abby Anderson (Kaitlyn Dever), mientras que Ritter interpretará a Hanley, un soldado del Washington Liberation Front (WLF).
Junto a los nuevos ingresos, Ariela Barer, Tati Gabrielle y Spencer Lord –que debutaron como recurrentes en la segunda temporada en los roles de Mel, Nora Harris y Owen Moore– fueron promovidos a regulares de la serie.
El rodaje de la temporada 3 de The Last of Us comenzó el 2 de marzo en Vancouver, Columbia Británica, y se extenderá hasta el 27 de noviembre. La ventana de estreno apunta a 2027, con Casey Bloys, presidente de HBO, confirmando que la temporada 3 está “definitivamente planeada” para ese año. El elenco que regresa incluye a Kaitlyn Dever, Bella Ramsey, Isabela Merced, Gabriel Luna y Jeffrey Wright, más las incorporaciones previas de Clea DuVall y Jorge Lendeborg Jr., quien reemplaza a Danny Ramirez en el rol de Manny Alvarez tras su salida por conflictos de agenda en diciembre de 2025.

Quién es Jerry Anderson, el personaje de Patrick Wilson en la temporada 3 de The Last of Us
La elección de Patrick Wilson para el rol de Jerry Anderson no es menor. Abby pasa la segunda temporada como antagonista después de matar a Joel en represalia por la muerte de su padre, el cirujano de Las Luciérnagas asesinado por Joel en el final de la temporada 1 mientras preparaba la operación de Ellie para buscar la cura a la infección por Cordyceps. El proceso la hubiera matado. Joel decide condenar a la humanidad para salvarla.
La tercera temporada recorre esa historia desde su perspectiva, y Jerry es el punto de partida emocional de todo el arco. Que Wilson, conocido por la franquicia El Conjuro, Fargo y Watchmen de Zack Snyder, interprete al personaje le otorga al flashback de origen un peso que el material requiere.

The Last of Us temporada 3 y el punto de vista de Abby Anderson
La temporada 3 de The Last of Us toma una decisión arriesgada. La segunda temporada presentó a Abby Anderson como la persona que mató al protagonista más querido de la franquicia: Joel Miller (Pedro Pascal), murió en el segundo episodio a manos en una escena que generó la respuesta más extrema del fandom de la serie. Ahora, HBO le pide al público que pase una temporada completa dentro de la cabeza de ese personaje.
La estructura replica la del videojuego The Last of Us Part II, cuya segunda mitad fuerza al jugador a tomar el control de Abby y recorrer los mismos tres días en Seattle que Ellie vivió desde otra perspectiva. En el juego, el cambio de perspectiva fue la decisión más divisiva de la historia reciente de los videojuegos: el 50% de los jugadores lo experimentó como la obra maestra de su género, el otro 50% lo consideró una traición.
La televisión plantea una dificultad adicional que el juego no tenía: los espectadores pueden simplemente dejar de ver, algo que los jugadores no podían hacer sin abandonar la partida. Craig Mazin, que asume la temporada 3 como showrunner en solitario tras la salida de Neil Druckmann, lo describió como el experimento de empatía central de la serie.
Bella Ramsey confirmó a Variety que su presencia en la temporada 3 de The Last of Us será notablemente menor que en las dos anteriores: “Voy a estar, pero no demasiado. Tuvimos conversaciones al respecto. Tengo una idea aproximada de lo que va a pasar.”

The Last of Us temporada 3: La salida de Druckmann y lo que cambia la serie
Neil Druckmann co-creó la serie junto a Caig Mazin, escribió y co-dirigió el videojuego original y supervisó activamente las dos primeras temporadas. Su salida antes del inicio de The Last of Us 3 –para concentrarse en Naughty Dog y sus proyectos futuros, según declaró en julio de 2025– es el cambio más significativo detrás de cámara desde el inicio de la serie. Druckmann permanece como productor ejecutivo, pero su ausencia en el cuarto de guionistas es concreta: junto a él salieron las escritoras Halley Gross y Bo Shim. Mazin incorporó a Ryan James y Alexandra Cheng para cubrir las posiciones.
La tensión creativa que eso genera es real y poco reportada. Las dos primeras temporadas fueron el resultado de una negociación constante entre la visión de Druckmann sobre el material de origen y la visión de Mazin sobre la adaptación televisiva. Esa negociación produjo algunos de los episodios más elogiados de la historia reciente del drama en HBO. La tercera temporada de The Last of Us resolverá si ese equilibrio era esencial o si Mazin puede sostener la serie con la misma calidad en solitario.
El otro dato abierto es si la temporada 3 de The Last of Us será la final. Mazin declaró en mayo de 2025 que completar la historia en una sola temporada era imposible y que una cuarta era el escenario más probable. Bloys lo corrigió en febrero de 2026: “Ciertamente parece que la temporada 3 también será la última.” La decisión final, aclaró, “descansa en los showrunners.” Con un rodaje que se extiende hasta noviembre y una posproducción de alta complejidad visual –el WLF base, parcialmente construido para el final de la temporada 2, se construirá en su totalidad para la tercera–, el 2027 es la única certeza. El resto sigue abierto.





