Tell Me Lies (Dime Más Mentiras) no tendrá temporada 4. La creadora y showrunner Meaghan Oppenheimer anunció, horas antes del estreno del episodio final de la tercera entrega, que la serie llegaba a su fin. Lo comunicó a través de Instagram con un mensaje que aclaró desde el principio el punto central: no fue una cancelación. “Este siempre fue el final que yo y mi equipo de guionistas teníamos en mente”, escribió. “Su increíble respuesta a esta temporada nos inspiró a explorar si había otra forma orgánica de continuar la historia, pero en última instancia sentimos que había llegado a su conclusión natural.”
La serie de Hulu, basada en la novela de Carola Lovering publicada en 2018, se estrenó en septiembre de 2022 y siguió durante tres temporadas la relación destructiva entre Lucy Albright y Stephen DeMarco, dos estudiantes universitarios cuya dinámica oscila entre la manipulación, el secreto y la dependencia. Grace Van Patten y Jackson White protagonizaron Tell Me Lies junto a Catherine Missal, Spencer House, Sonia Mena, Branden Cook, Benjamin Wadsworth, Alicia Crowder y Tom Ellis.
La temporada 3 de Tell Me Lies no fue publicitada como la final. Eso convirtió el anuncio de Oppenheimer en una sorpresa para parte de la audiencia, aunque la creadora aclaró que el elenco había sido informado antes del rodaje de que la temporada tenía “una cierta cantidad de finalidad” incorporada desde el guion.

Tell Me Lies: El final de la temporada 3 y la decisión de no continuar la serie
En una conversación con Deadline, Oppenheimer explicó con detalle el razonamiento detrás del final de Tell Me Lies. La pregunta que se hizo fue concreta: ¿hay otra temporada que pueda ser tan buena sin convertirse en una serie completamente diferente? La respuesta fue no. “Lucy ya no está en la universidad. La mayoría del elenco se gradúa en el futuro. Viven en distintos lugares. No trabajan en la misma industria. No hay mucho que los conecte”, dijo. “El peor escenario sería entregar algo en lo que yo no creyera.”
El dispositivo narrativo de la serie –dos líneas temporales, una entre 2008 y 2010 durante los años universitarios y otra en 2015 centrada en la boda inminente entre Bree y Evan– también llegó a su límite natural. “El marco narrativo terminó”, dijo Oppenheimer. Continuar habría exigido reinventar la estructura entera, no solo encontrar nuevas tramas para los mismos personajes.
La temporada 3 de Tell Me Lies introdujo una nueva relación entre Bree y Wrigley, el mejor amigo de Evan, que generó una respuesta entusiasta de la audiencia. Oppenheimer había anticipado esa dinámica desde el principio: “Siempre me gustaron las historias donde personas que están en el fondo se conectan y encuentran sanación entre sí y encuentran un espacio seguro y sorpresivo con otra persona.” Esa conexión fue también parte del argumento para cerrar: la historia encontró un arco que se completaba, y estirarla habría significado inventar problemas que el relato no necesitaba.
Van Patten resumió el estado de ánimo del elenco con precisión: “Fue agridulce. Creo que es tan hermoso y raro que hayamos podido hacer esto durante tres temporadas. Tuvimos mucha suerte de que a todos les encantara el programa y pudiéramos seguir adelante. Pudimos tener un principio, un medio y un final.”
Tell Me Lies: Stephen, Lucy y el debate sobre quién es más culpable
Parte del recorrido de Tell Me Lies en la conversación pública tuvo que ver con la pregunta sobre la naturaleza de sus protagonistas. Oppenheimer señaló en la entrevista que existe un sector de la audiencia que equipara a Lucy y a Stephen como si fueran versiones equivalentes del mismo problema. Para la creadora, esa lectura aplana algo que la serie intentó distinguir con cuidado.
“El problema es que la palabra narcisista está muy sobreutilizada”, dijo. “Lucy nunca es deliberadamente cruel. Siempre hace cosas que terminan siendo crueles y terminan lastimando a la gente, pero siempre vienen desde un lugar con una intención muy diferente. Y Stephen simplemente es cruel.” La distinción es la que estructura moralmente la serie: Lucy opera desde un ciclo de trauma y respuesta, Stephen desde una frialdad calculada que no tiene el mismo origen ni la misma lógica.
Esa distinción también explica por qué era importante para Oppenheimer que Lucy enfrentara consecuencias reales al final de Tell Me Lies. “Las mujeres jóvenes específicamente desperdician tanto tiempo en relaciones que no las sirven”, dijo. “No veo lo mismo en hombres jóvenes. No veo chicos en la universidad descartando oportunidades porque alguna chica no les devuelve las llamadas. Realmente se siente desigual, y creo que puedes hacerte un daño permanente en tu felicidad si le das demasiada energía a las personas equivocadas.”
En cuanto a lo que sigue, Oppenheimer anticipó que trabaja en un nuevo proyecto con 20th Television, dentro de un acuerdo general que mantiene con el estudio. No será Second Wife, la serie con Tom Ellis y Emma Roberts que no fue aprobada por Hulu. El nuevo proyecto orbita las relaciones entre hermanos adultos y la disfunción familiar. “Quiero hacer un drama familiar que se sienta tan filoso, retorcido y adictivo como Tell Me Lies“, dijo. Y resumió su posición como creadora con una frase que funciona como declaración de principios: “Siempre digo que soy una Nora Ephron perversa. Eso sería mi sueño. Nora Ephron para pervertidos deprimidos.”



