La temporada 3 de Big Little Lies es ya una realidad en HBO. La cadena confirmó que la serie, inicialmente concebido como un programa de 8 episodios en 2017, regresará con un nuevo ciclo tras años de rumores y declaraciones cruzadas de sus protagonistas. Francesca Sloane, guionista de Mr. and Mrs. Smith, fue elegida para escribir el primer episodio y sumarse como productora ejecutiva junto a David E. Kelley, Nicole Kidman y Reese Witherspoon, quienes volverán como protagonistas.
El proyecto marca un giro dentro de la franquicia, ya que será la primera vez que David E. Kelley no firme en solitario los guiones. El ingreso de Sloane podría definir el rumbo de la temporada 3 y abrir la posibilidad de que asuma un rol central en el futuro de la serie.
El anuncio de la temporada 3 de Big Little Lies despeja las dudas que circulaban desde 2023, cuando Nicole Kidman había deslizado que la continuación era inminente. Ahora, con un acuerdo firmado y un equipo confirmado, la producción comienza a tomar forma.

Big Little Lies temporada 3: La incorporación de Francesca Sloane
La elección de Francesca Sloane no es un movimiento menor. Su contrato exclusivo de dos años con HBO la posiciona como una figura clave para la serie. Hasta ahora, Big Little Lies había mantenido una coherencia narrativa bajo la firma de David E. Kelley –que viene de estrenar Se Presume Inocente, Todo un Hombre y la temporada 2 de Nueve Perfectos Desconocidos– y la influencia de la novelista Liane Moriarty. La incorporación de una nueva guionista implica una apertura hacia otros tonos y ritmos narrativos, algo que podría revitalizar una ficción que en su segunda temporada recibió críticas más moderadas que en la primera.
Sloane llega después de que la segunda temporada de Mr. and Mrs. Smith quedara en suspenso en Prime Video, un contexto que facilitó su desembarco en HBO. Su experiencia en comedias de acción y dramas con protagonistas femeninas la convierte en una apuesta estratégica para una serie que siempre se sostuvo en las tensiones de sus personajes.
Big Little Lies temporada 3: La novela Big Little Truths y el salto temporal de 10 años
El vínculo con Liane Moriarty sigue siendo decisivo. En marzo de 2026, la escritora anunció la fecha de publicación de la secuela Big Little Truths para el 25 de agosto de 2026, que servirá de base para la temporada 3 de Big Little Lies. La historia está ambientada diez años después de los eventos del primer libro –el mismo salto temporal que tendrá la serie respecto a la segunda temporada de 2019– y desplaza el foco hacia los hijos adolescentes de Madeline, Celeste, Jane, Renata y Bonnie. “Un salto en el tiempo siempre tuvo sentido para mí”, dijo Moriarty en una entrevista a USA Today.
La trama comienza cuando la dirección del colegio secundario recibe un dedo cercenado por correo. Los adolescentes, que en el primer libro eran el coro griego que explicaba la acción desde afuera, ahora son los narradores principales: ellos son entrevistados sobre lo que ocurrió, y la historia comienza, según Moriarty, en el cumpleaños número 50 de Madeline.
El thriller convive con los temas propios de la adolescencia –drogas, sexo, un extraño que ronda el colegio haciendo preguntas– en el mismo tono del original: drama doméstico con estructura de misterio policial. Renata, el personaje de Laura Dern, tiene un rol expandido. Moriarty lo atribuyó directamente a la actuación de Dern en la serie: “Era imposible no darle un rol más importante también en este libro.”
El vínculo entre la novela y la temporada 3 de Big Little Lies replica el modelo de la primera: Moriarty escribe el libro de manera independiente y luego el equipo televisivo adapta. La autora confirmó que no tuvo participación en el desarrollo de la serie ni planea tenerla. “Siempre dije que solo quería ser una espectadora interesada”, dijo. Francesca Sloane, confirmada como guionista del primer episodio, tendrá entonces un material de origen concreto sobre el que trabajar, a diferencia de la segunda temporada, que se escribió sin novela previa y recibió críticas más moderadas que la primera.
Big Little Lies: De miniserie a fenómeno televisivo
Big Little Lies se estrenó en 2017 con la promesa de ser una miniserie cerrada, basada en la novela homónima de Liane Moriarty. La historia ambientada en Monterey, California, exploraba las relaciones cruzadas de cinco mujeres y sus familias, combinando el drama doméstico con un misterio policial. El resultado fue inmediato: cinco premios Emmy, entre ellos mejor miniserie, mejor actriz (Nicole Kidman) y mejor actriz secundaria (Laura Dern).
La demanda del público y el entusiasmo del elenco llevaron a una segunda temporada en 2019. El regreso contó con la incorporación de Meryl Streep como Mary Louise Wright, lo que amplió el alcance de la trama y reforzó el atractivo comercial de la serie. Aunque el reconocimiento crítico fue menor –dos nominaciones al Emmy frente a las ocho de la primera temporada–, el impacto en audiencia fue mayor, consolidando la decisión de extender la historia más allá de lo planeado.
El futuro de Big Little Lies y lo que queda por definir
La confirmación de la temporada 3 de Big Little Lies abre más preguntas de las que responde. El casting principal ya está asegurado con Nicole Kidman y Reese Witherspoon, pero todavía no se sabe si Shailene Woodley, Zoë Kravitz, Alexander Skarsgård, Laura Dern, Adam Scott o Meryl Streep volverán a escena.
El desafío será equilibrar la fuerza inicial de la serie con las expectativas acumuladas tras años de espera. La primera temporada funcionó como un retrato agudo de la violencia doméstica y las dinámicas de poder en un entorno privilegiado. La segunda expandió esas líneas, aunque con menor impacto crítico. Ahora, con Sloane a bordo, la posibilidad de un cambio narrativo profundo está sobre la mesa.
La serie que nació como una adaptación puntual se ha transformado en una franquicia en expansión. El regreso de Big Little Lies no solo se explica por el interés de sus estrellas, sino también por el lugar que ocupa en la estrategia de HBO: un título de prestigio que combina atractivo de premios y potencial de audiencia.




