La nueva miniserie No Man’s Land, publicada por Image Comics, transcurre en uno de los escenarios más insólitos del planeta: las islas Diómedes, dos pequeños territorios situados entre Rusia y Estados Unidos, separados apenas por el estrecho de Bering. Escrita y dibujada por Szymon Kudrański, con letras de DC Hopkins y edición de Atom Morwill, la historia propone un thriller ambientado en los años sesenta, cuando un asesinato en el hielo obliga a un agente del FBI y a otro de la KGB a cooperar en medio de la tensión de la Guerra Fría.
En una entrevista reciente, Kudrański explicó el origen de la idea y los desafíos de trasladar ese concepto a una historieta que combina misterio, realismo y atmósfera.
El origen de No Man’s Land y la inspiración en las islas Diómedes
Szymon Kudrański contó que el punto de partida del cómic surgió hace más de una década, mientras trabajaba en sus primeros números de Spawn. “Fue alrededor de 2010, tal vez 2011”, recordó. “Un día, mientras tenía la televisión encendida, apareció un documental sobre Alaska o quizás sobre las islas Diómedes. Mencionaban que durante tres meses al año se puede caminar por un puente de hielo que conecta Rusia y Estados Unidos. Sentí algo. No fue emoción ni curiosidad, sino algo más frío: terror.”
Según el artista, esa sensación lo llevó a visualizar toda la historia en un instante. “En mi cabeza vi un cuerpo tendido sobre ese puente de hielo y el final de la historia justo ahí. Lo primero que pensé fue: ¿cómo investigaría alguien eso? Dos superpotencias nucleares observándose a través de una tierra de nadie que, técnicamente, no pertenece a nadie. Ahí estaba todo: el conflicto, el escenario, el misterio.”
Esa premisa, contó, provocó la misma reacción en todos los que la escuchaban: “Se inclinaban hacia adelante y decían: ‘¿Ese puente de hielo es real?’. Y lo más curioso es que no podían dejar de pensar en eso. Años después, alguien volvió a mencionarlo. Por esa idea solo valía la pena sumergirse, fuera un cómic, una película o un libro.”
Un proceso de investigación y una historia en clave cinematográfica
El autor explicó que realizó una investigación exhaustiva antes de escribir la serie: “Me metí de lleno, investigando desde la década de 1890 hasta los 2000. Leí cada artículo que mencionara las islas Diómedes. Nunca se encontró un cuerpo real en ese puente de hielo, pero hubo suficientes historias de terror para hacerlo creíble. Muchas personas intentaron cruzar y desaparecieron para siempre.”
Kudrański también señaló que el proyecto tiene un fuerte vínculo con el cine: “Siempre me atrajo ese tipo de narración. Me inspiran autores como Bendis, Niles, Millar y Kirkman, que se alejan del formato clásico de páginas llenas de texto. Hay algo hipnótico en eso, un ritmo que se sincroniza con la imaginación y te arrastra a la historia.”
Entre las referencias visuales y narrativas, mencionó varias obras clave: “Si descompusiera No Man’s Land en su ADN creativo, encontrarías rastros de Torso por la atmósfera, 30 Days of Night por la idea, y Whiteout por el asesinato. En cuanto a películas, las que viven en ese mismo espacio frío y tenso son Insomnia, Se7en y La Cosa.”
El autor reconoció además que había pensado la historia originalmente como una novela gráfica sin divisiones: “Esa primera parte, con todo el misterio y la tensión, era de unas cuarenta páginas. Pero tuve que reducirla a un solo número. De todos modos, todos mis proyectos en solitario terminan siendo más extensos de lo planeado.”
No Man’s Land: El apocalipsis como espejo de la Guerra Fría
Kudrański explicó que uno de los elementos centrales de No Man’s Land es el uso del silencio. “Siempre creí en el dicho ‘una imagen vale más que mil palabras’. Procesamos las imágenes unas 60.000 veces más rápido que el texto. En cierto modo, es un lenguaje propio que todos entendemos sin hablar. Los paneles silenciosos sirven para eso: permiten que la emoción respire.”
También abordó el sentido de las referencias bíblicas en la historia. “El apocalipsis bíblico en No Man’s Land no trata sobre castigo divino, sino sobre revelación: el momento en que lo que está oculto bajo la ideología, la fe o el miedo finalmente sale a la luz. La Guerra Fría, en cierto modo, fue su propio apocalipsis: dos potencias obsesionadas con el fin del mundo, ambas convencidas de tener la razón moral mientras estaban al borde de la destrucción.”
El artista considera que el entorno geográfico también es parte esencial del relato: “Las islas Diómedes son un personaje más. No hay otro lugar igual en el mundo: dos superpotencias conectadas por una delgada capa de hielo durante unos pocos meses. Reflejan lo frágil que puede ser una tregua. Por eso el lugar fue llamado ‘la cortina de hielo’, como contrapartida de la ‘cortina de hierro’.”
Un thriller de atmósfera, geopolítica y aislamiento
Con apenas cuatro números, No Man’s Land combina espionaje, crimen y terror psicológico. Ambientada en un espacio que simboliza la frontera más extrema entre dos mundos, la serie explora la paranoia, la soledad y la violencia del enfrentamiento ideológico.
El tercer número de la miniserie llegará a las tiendas el 19 de noviembre. Según Kudrański, cada entrega amplía la tensión y el misterio en torno a los agentes enfrentados –uno del FBI y otro de la KGB– y al asesinato que los obliga a colaborar.“La delgada línea entre el Este y el Oeste pasa justo por el medio de ese puente helado”, dijo. “El principio y el final… pero esa parte es para el último número.”




