Sin Piedad lidera la taquilla con un estreno de 11,2 millones de dólares

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Sin Piedad debutó al frente de la taquilla norteamericana con cifras moderadas, en un fin de semana marcado por el clima y un mercado aún en pausa.

El estreno de Sin Piedad (Mercy) llegó a los cines en un contexto poco habitual para medir rendimiento. La película, protagonizada por Chris Pratt y Rebecca Ferguson y distribuida por Amazon MGM, debutó en el primer puesto del ranking con una recaudación cercana a los 11,2 millones de dólares, suficiente para desplazar a Avatar 3 tras cinco fines de semana consecutivos en la cima.

Durante ese fin de semana, gran parte de Estados Unidos estuvo afectada por tormentas invernales severas, con cierres de salas en múltiples estados y una caída generalizada de la asistencia. El total recaudado por todas las películas apenas superó los 60 millones de dólares, uno de los registros más bajos del año. En ese escenario, Sin Piedad no compitió tanto contra otros títulos como contra la inercia de un calendario sin estrenos fuertes y un público replegado.

Más allá del número frío, el estreno funciona como un test temprano para Amazon MGM, que busca recuperar presencia en salas tras un año con actividad limitada. Sin Piedad logró instalarse en el primer lugar a pesar de que no fue recibida con entusiasmo ni por la crítica ni por el público, algo que dice mucho del estado actual de la cartelera.

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Rebecca Ferguson como Judge Maddox en Sin Piedad

Sin Piedad y su debut en un fin de semana atípico

El lanzamiento de Sin Piedad estuvo acompañado desde el inicio por expectativas moderadas. Las proyecciones iniciales rondaban los 12 millones de dólares, una cifra que se ajustó levemente a la baja a medida que el frente climático avanzaba sobre el país. El resultado final quedó apenas por debajo de ese umbral, pero mantuvo coherencia con otros thrillers de inicio de año estrenados recientemente en condiciones normales.

La película se exhibió en más de 3.400 salas, una presencia amplia para un título que no fue presentado como evento. Su rendimiento permitió cortar la racha de Avatar 3, que ya había superado los 370 millones de dólares en el mercado doméstico y más de 1.300 millones a nivel global. El desplazamiento no responde a un cambio de interés del público, sino al desgaste natural de un título que llevaba más de un mes liderando sin competencia directa.

En términos de percepción, Sin Piedad enfrentó una respuesta tibia. Las encuestas de salida reflejaron una valoración promedio baja y la recepción crítica fue mayoritariamente negativa. Esto no impidió el liderazgo inicial, pero sí condiciona su permanencia en cartel. En un mercado donde el boca en boca resulta clave para sostener recaudaciones semanales, la película parte desde una posición frágil.

Sin Piedad: Presupuesto y el margen de ganancia

Desde el punto de vista industrial, el estreno de Sin Piedad debe leerse en relación con su escala. La película tuvo un presupuesto de producción estimado en torno a los 60 millones de dólares, sin contar gastos de marketing y distribución. No es una superproducción, pero tampoco un título de bajo riesgo. En ese marco, un debut de 11 millones no marca un camino claro hacia la rentabilidad en salas.

La dirección estuvo a cargo de Timur Bekmambetov, un realizador asociado a propuestas de alto concepto visual y narrativas apoyadas en la tecnología. En este caso, la historia se sitúa en un futuro cercano, con un detective acusado del asesinato de su esposa y un sistema judicial mediado por una inteligencia artificial. La premisa apunta a una zona reconocible del thriller contemporáneo, aunque sin un giro que la diferencie con claridad dentro del género.

Para Amazon MGM, el estreno cumple una función estratégica más amplia. La compañía tiene previstos varios lanzamientos teatrales relevantes a lo largo del año, luego de un 2025 con menor volumen que el esperado. Sin Piedad opera como una primera ficha en ese tablero, más orientada a reactivar presencia que a imponer una marca fuerte en taquilla.

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Chris Pratt en Sin Piedad (Mercy)

El contexto del mercado y las perspectivas a corto plazo

El rendimiento de Sin Piedad no puede separarse del momento que atraviesa la exhibición comercial. La industria sigue arrastrando los efectos combinados de la pandemia, las huelgas y un calendario irregular, con menos estrenos y ventanas más cortas. En ese contexto, incluso liderar la taquilla puede resultar insuficiente si el techo de recaudación semanal es bajo.

Otros estrenos del mismo fin de semana quedaron muy por detrás, y varios títulos de arrastre mantuvieron posiciones sin grandes variaciones. La falta de novedades fuertes hasta mediados de febrero refuerza la idea de un tramo de transición, donde los resultados se miden más por comparación relativa que por impacto real.

Para Sin Piedad, las proyecciones apuntan a un recorrido doméstico acotado, similar al de thrillers recientes con aperturas equivalentes. La película podría encontrar un segundo impulso en plataformas y mercados internacionales, donde su premisa y su elenco tienen mayor margen de circulación. En salas, en cambio, su estreno ya dejó claro que el liderazgo inicial no garantiza continuidad.

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