Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary) se estrenó en los cines de todo el mundo. La película de Amazon MGM Studios, dirigida por Phil Lord y Christopher Miller y protagonizada por Ryan Gosling, acumuló 12 millones de dólares en su preestreno –el mejor resultado de 2026 hasta ahora– y las proyecciones de taquilla indican un debut entre 63 y 65 millones de dólares en su primer fin de semana, lo que la convertiría en el mayor estreno de la historia de Amazon MGM y en la apertura más grande de 2026, superando los 64,1 millones domésticos de Scream 7 en febrero.
La película es la adaptación de la novela de Andy Weir publicada en 2021, el autor de The Martian. La historia sigue a Ryland Grace (Gosling) un astrofísico y profesor de secundaria que despierta solo en una nave espacial a años luz de la Tierra, sin recuerdo de cómo llegó ahí ni de su misión. Poco a poco reconstruye que fue enviado al sistema de Tau Ceti como el último recurso para salvar a la humanidad de una extinción causada por un organismo microscópico que está consumiendo la energía del sol.
En el camino descubre que no está solo: una nave alienígena orbita el mismo sistema, tripulada por una criatura a la que Grace llama Rocky, que viene a resolver el mismo problema para su propio mundo.

Proyecto Fin del Mundo: Presupuesto vs. taquilla
El presupuesto de producción de Proyecto Fin del Mundo es de 150 millones de dólares. Con costos de marketing estimados en 100 millones adicionales, la película necesita recaudar alrededor de 500 millones globales para ser considerada un éxito comercial.
Esa cifra responde a lógica estándar de la industria: una película necesita recaudar el doble de su presupuesto de producción, marketing y distribución para cubrir los costos totales una vez descontado el porcentaje que se quedan los cines. En los primeros dos fines de semana, la división típica es 50-50 entre el estudio y la cadena de exhibición, con el estudio negociando ocasionalmente un porcentaje levemente mayor. Los mercados internacionales tienen sus propias comisiones que reducen adicionalmente lo que llega al estudio.
Amazon MGM opera con una lógica diferente. Kevin Wilson, vicepresidente del estudio, lo explicó a Variety en 2024: “El valor de estas películas es diferente para nuestro modelo de negocio. Estamos obteniendo una campaña de marketing masiva que se paga antes de que el film llegue al streaming.” En esa lógica, el objetivo en la ventana teatral no es recuperar toda la inversión total sino recuperar los costos de marketing y distribución, usando la exhibición en cines como campaña para elevar el perfil del título antes de su llegada a Prime Video.
Esa postura tiene críticos dentro de la industria y fuera de ella. Apple adoptó un modelo similar durante los últimos años –Los Asesinos de la Luna, Napoleón, Fly Me to the Moon– y terminó retirándose de los estrenos en cines de gran escala después de una serie de fracasos consecutivos. Incluso con la lógica del streaming como destino final, perder dinero en cines tiene consecuencias reales para la reputación del estudio y para la disposición de los socios creativos a trabajar con él.

Proyecto Fin del Mundo: Antecedentes y proyecciones de taquilla
La referencia más directa es The Martian (2015): mismo autor, mismo guionista, ciencia ficción de autor con un protagonista solo en el espacio enfrentando un problema de supervivencia. The Martian abrió con 54 millones de taquilla en Estados Unidos y terminó con 228 millones domésticos y 630 millones globales contra un presupuesto de 108 millones. Fue un éxito claro. Proyecto Fin del Mundo tiene una proyección de apertura más alta, mejores críticas y un elenco de mayor perfil, pero también un presupuesto 40 millones más caro.
Interstellar (2014) y Gravity (2013) son las otras referencias del género: 681 y 723 millones globales respectivamente, con aperturas modestas que construyeron su recaudación por boca a boca durante semanas. El promedio global de las tres es 678 millones, por encima del umbral de rentabilidad. Si Proyecto Fin del Mundo sigue esa curva, Amazon MGM tiene su primer éxito en cines real desde la fusión con MGM en 2023.
La ventana es favorable. El film tiene dos semanas sin competencia mayor antes de que llegue Super Mario Galaxy el 1 de abril, aunque esa película ocupará las pantallas IMAX que son el eje de la campaña de marketing de Proyecto Fin del Mundo. La presión para recaudar el mayor porcentaje posible en los primeros diez días es real: cada pantalla IMAX que cede a Mario es una pantalla que no puede compensar con ticket premium.
Con 95% en Rotten Tomatoes y un boca a boca de preventa que los distribuidores describieron como “eufórico”, ese escenario parece improbable hoy. Lo que los próximos fines de semana confirmen o desmientan es la única variable que importa ahora.




