Después de casi cuatro décadas, Depredador vuelve a ser noticia. Predator: Badlands (Depredador: Tierras Salvajes), dirigida por Dan Trachtenberg y distribuida por 20th Century Studios, debutó con 40 millones de dólares en la taquilla de Estados Unidos y otros 40 millones en el mercado internacional, para un total de 80 millones globales. La cifra marca el estreno más alto en la historia de la saga y devuelve a Disney a una posición de fuerza luego de varios fracasos comerciales.
El resultado fue mucho más alto de lo previsto: las proyecciones iniciales oscilaban entre 25 y 30 millones en Estados Unidos. El impulso vino de una combinación de factores poco habituales en un título de Predator: una calificación PG-13 que amplió el rango de público, un porcentaje inusualmente alto de ventas en formatos premium (IMAX, Dolby y 3D sumaron el 59% del total) y una recepción crítica favorable. Badlands obtuvo una calificación “A–” en CinemaScore y fue descrita por críticos como “la más interesante desde el original de 1987”.
Con ese comienzo, Predator: Badlands se convirtió también en la película que lideró el repunte de una taquilla estadounidense en baja desde octubre, un mes que había registrado el peor rendimiento en 28 años.

Predator: Badlands impulsa la recuperación de la taquilla
El estreno de Predator: Badlands llegó en un contexto complejo. Durante octubre, varios lanzamientos de alto perfil —entre ellos Tron: Ares y La Máquina: The Smashing Machine— no lograron atraer público, y los ingresos mensuales cayeron a niveles de los años 90s. Con la llegada de Badlands, el panorama cambió: el filme no solo encabezó el fin de semana sino que revitalizó un mercado que venía 20% por debajo de los niveles previos a la pandemia.
Con 40 millones de taquilla doméstica, superó el récord de apertura que mantenía Alien vs. Predator desde 2004. En un escenario en el que Disney necesitaba resultados inmediatos, el desempeño fue además simbólico: es el primer estreno cinematográfico de la franquicia Predator desde que la compañía adquirió Fox, y marca su mejor arranque global desde 2018.
Mientras tanto, el calendario de noviembre promete mantener el impulso con títulos como The Running Man, Now You See Me 3, Wicked: For Good y Zootopia 2. Pero el éxito de Badlands funciona como señal: las audiencias siguen respondiendo cuando una propuesta combina una marca reconocible con un enfoque renovado.

El taquilla mundial de Predator: Badlands
El impacto global de Predator: Badlands fue tan contundente como el doméstico. La película recaudó 40 millones fuera de Estados Unidos y se ubicó primera en la taquilla en todos los mercados donde se estrenó, incluidos Reino Unido, España, Australia, Corea del Sur, México y China. En varios países –entre ellos Reino Unido, Brasil y Japón– obtuvo el mejor inicio histórico para un título de la saga.
China fue el principal mercado internacional, con 7,4 millones de dólares, seguida por Reino Unido (3,2 millones), México (2,3), Francia (1,8) y Japón (1,7). En ese país, Badlands se convirtió además en la primera película de un estudio norteamericano en alcanzar el primer puesto desde Jurassic World Rebirth, estrenada en julio. En IMAX, la producción protagonizada por Dimitrius Schuster-Koloamatangi como el joven yautja Dek y Elle Fanning como Thia, el androide sintético de Wayland-Yutani, sumó 10,8 millones globales, un 13% del total mundial.
La respuesta crítica fue homogénea. En la mayoría de los mercados, el Badlands fue recibida como una actualización efectiva del universo Predator: un relato más concentrado en la tensión y la acción física que en los efectos digitales. El boca a boca impulsó la continuidad del fenómeno durante todo el fin de semana, especialmente en Corea del Sur, donde mantuvo el primer puesto de miércoles a domingo.
Con un presupuesto de 105 millones de dólares, el estreno representa un punto de inflexión comercial para una franquicia que, en los últimos años, había quedado confinada al streaming. Las anteriores producciones de Trachtenberg –Prey (2022) y Depredador: Cazador de Asesinos (2025)– se estrenaron directamente en plataformas, sin pasar por salas. Badlands fue concebida como un regreso a la experiencia cinematográfica tradicional, y el público respondió.

Predator: Badlands y la estrategia de Disney
Para Disney, Predator: Badlands no es solo un éxito de taquilla: es también el título que llevó a sus estudios a superar los 4.000 millones de dólares recaudados a nivel mundial en 2025. El logro se suma a una racha que, aunque irregular, muestra un patrón: cuando combina propiedades conocidas con realizadores que aportan personalidad, el estudio logra resultados que van más allá del marketing.
En ese sentido, el regreso de Trachtenberg como director consolidó una visión coherente para la franquicia. Desde Prey, su mirada sobre el mito del cazador alienígena se apoyó en personajes más humanos y en entornos más controlados. Badlands continúa esa línea: un relato sobre un marginado y su improbable aliada que, sin depender de la nostalgia, reinterpreta los códigos del cine de acción y aventura.
El estreno llega en un momento en que los grandes estudios reevalúan sus estrategias de lanzamiento, luego de un ciclo dominado por el streaming y las secuelas sin riesgo. Predator: Badlands funciona como un caso de estudio: una producción de escala media-alta, con un presupuesto ajustado para un blockbuster y un marketing centrado en la experiencia de sala. Su rendimiento confirma que el público sigue dispuesto a pagar por una propuesta original dentro de un universo conocido.




