Paramount Pictures y Hasbro rechazaron el tratamiento que Max Landis escribió para la nueva película de G.I. Joe. El estudio contrató a Landis a principios de año para desarrollar una propuesta, pero descartó el material por razones creativas y continúa en conversaciones con otros escritores. Danny McBride –creador y protagonista de Los Honestos Gemstones– trabaja en un guion separado para el mismo proyecto.
La propuesta de Max Landis era un thriller de espionaje con tono satírico que partía de una premisa inversa a la del material original: Cobra había ganado. La organización terrorista tomó el control del mundo y redujo a G.I. Joe a una teoría conspirativa.
Landis la describió a Variety como “una idea rara y subversiva” que “se armó de forma muy serendípica“. El estudio la rechazó por su tono satírico, según The Hollywood Reporter, porque Paramount necesita que la película reactive las ventas minoristas de la marca –el estudio recibe una participación de las ventas de juguetes de G.I. Joe– y una historia sin personajes clásicos en roles positivos no sirve a los objetivos comerciales del estudio. “Paramount no se comprometió con el proyecto por su tono artístico satírico. No tuvo nada que ver con el pasado de Landis.”,
Esa aclaración fue necesaria porque la contratación de Landis había generado polémica desde el primer anuncio en febrero. El guionista fue acusado de abuso sexual y emocional por múltiples mujeres entre 2016 y 2019, fue abandonado por su agencia CAA y su productora Writ Large, y todos sus proyectos en desarrollo murieron. Nunca se presentaron cargos penales.
Tres años después de las acusaciones, Landis publicó un video en YouTube donde reconoció “errores serios en relaciones” y se describió como “un compañero tóxico”. No había vuelto a trabajar para ningún estudio hasta la contratación de Paramount para el reboot de G.I. Joe de este año, que generó cobertura crítica inmediata. Que el rechazo haya sido por razones creativas y no por presión externa es el dato que el estudio quiso dejar claro.
El reboot de G.I. Joe y el estado de la franquicia
G.I. Joe tiene un historial cinematográfico desparejo. Las dos primeras películas –G.I. Joe: El Origen de Cobra (2009) y G.I. Joe: El Contraataque (2013)– recaudaron juntas 678 millones de dólares globales con elencos que incluían a Channing Tatum, Dwayne Johnson y Bruce Willis. El spin-off Snake Eyes (2021), centrado en el personaje del ninja silencioso interpretado por Henry Golding, fue un fracaso comercial con 40 millones de dólares globales sobre un presupuesto de 88 millones. La franquicia quedó en suspenso desde entonces.
La escena post-créditos de Transformers: El Despertar de las Bestias (2023) sugirió una posible fusión entre el universo G.I. Joe y Transformers, con un agente del gobierno ofreciéndole a Noah Diaz –el personaje de Anthony Ramos– unirse a una organización llamada G.I. Joe.
El crossover seguía siendo una posibilidad activa según fuentes cercanas al proyecto, aunque el rechazo del tratamiento de Landis indica que Paramount todavía no tiene una dirección definida para la franquicia. El nuevo liderazgo de producción del estudio –parte de la reorganización bajo David Ellison después de la fusión con Skydance– identificó G.I. Joe y Star Trek como IPs prioritarios para reactivar, lo que le da al proyecto urgencia institucional pero no resuelve el problema creativo de qué historia contar.
McBride tiene experiencia en comedias de acción irreverentes –Eastbound & Down, Vice Principals, The Righteous Gemstones– y su voz como escritor tiene la capacidad de trabajar el absurdo sin sacrificar la mecánica narrativa. Es un perfil distinto al de Max Landis y probablemente más compatible con lo que Paramount necesita: una película que funcione como entretenimiento familiar, reactive la venta de juguetes y no requiera que el espectador conozca al personaje. Si el tratamiento de McBride avanza, sería la dirección más concreta que la franquicia ha tenido desde Snake Eyes.





