Chuck Norris murió el jueves 19 de marzo en Hawái. Tenía 86 años. Su familia publicó el comunicado el viernes por la mañana en su cuenta verificada de Instagram: “Con el corazón pesado, nuestra familia comparte el repentino fallecimiento de nuestro querido Chuck Norris ayer por la mañana. Aunque nos gustaría mantener las circunstancias en privado, sepan que estaba rodeado de su familia y partió en paz.”
La causa de la muerte no fue revelada. El día anterior, TMZ había reportado que Norris había sido trasladado de emergencia a un hospital en la isla de Kauai, donde residía desde 2015. El 10 de marzo había publicado en redes sociales un video entrenando al aire libre con un instructor para celebrar su cumpleaños número 86. El pie de foto decía: “No envejezco. Subo de nivel.”
Carlos Ray Norris nació el 10 de marzo de 1940 en Ryan, Oklahoma, hijo de padre irlando-americano y madre con ascendencia cherokee. Creció en pobreza –su padre era alcohólico y abandonó a la familia– y se enlistó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos en 1958. Fue destinado a la Base Aérea Osan en Corea del Sur, donde comenzó a entrenar Tang Soo Do.
Cuando regresó a California abrió una cadena de escuelas de karate en Los Ángeles cuyos alumnos incluyeron a Priscilla Presley, Steve McQueen y Bob Barker, quien se fracturó dos costillas durante una sesión de entrenamiento. Compitió en karate durante seis años con un registro de 65 victorias y 5 derrotas, ganando seis campeonatos mundiales de peso mediano antes de retirarse en 1974.
La carrera cinematográfica de Chuck Norris arrancó por dos personas: Bruce Lee y Steve McQueen. Lee lo conoció en un torneo en Long Beach en 1967, trabaron amistad y Lee lo contrató como guardaespaldas sin crédito en The Wrecking Crew (1968). En 1972 lo convocó para interpretar al antagonista de The Way of the Dragon, la película que Lee filmó en Hong Kong y Roma. La escena final –el combate de ambos dentro del Coliseo romano– se convirtió en una de las más citadas del cine de artes marciales y fue la primera exposición internacional de Norris como actor.
Cuando Lee murió en 1973, Norris escribió en su memoir que no supo con certeza si su retiro de las competencias de karate al año siguiente fue por la muerte de su amigo o por el deseo de salir en lo más alto. McQueen, que recibía clases privadas de karate de Norris, fue quien lo empujó a tomar clases de actuación: “La cámara o te quiere o no, pero no lo sabrás si no lo intentás.”
Chuck Norris: La era Cannon Films y el arquetipo del héroe norteamericano
Chuck Norris debutó como protagonista en Breaker! Breaker! (1977) y encadenó una serie de films de acción –Good Guys Wear Black (1978), The Octagon (1980), Lone Wolf McQuade (1983)– antes de firmar con Cannon Films en 1984, la productora de Menahem Golan y Yoram Globus que dominaba el cine de acción de bajo presupuesto durante esa década.
En cuatro años filmó ocho películas para Cannon, entre ellas Perdido en Acción y sus dos secuelas, The Delta Force con Lee Marvin, Código de Silencio –el mejor film de su carrera según la crítica, con una reseña elogiosa del New York Times– e Invasion U.S.A. Su hermano menor Wieland había muerto en Vietnam en 1970, y Norris dedicó la trilogía Perdido en Acción a su memoria.
El personaje que construyó a lo largo de esas películas tenía una coherencia deliberada. No era el héroe irónico de Arnold Schwarzenegger ni el cínico de Bruce Willis: era el justiciero solitario que evita la violencia hasta que no hay otra salida, en la tradición de John Wayne. “La diferencia entre la violencia y la acción es la filosofía de cuándo la usás”, dijo en una entrevista con David Letterman. “Y si una persona intenta evitar la confrontación violenta, pero finalmente es empujada a un rincón del que no hay salida, entonces queremos tener la habilidad de manejarlo. Ese es básicamente el personaje que proyecto en la pantalla.”
Walker, Texas Ranger: Nueve temporadas y un código moral
En 1992, con su carrera cinematográfica en descenso, Chuck Norris recibió una oferta para protagonizar una serie policial ambientada en Texas. Era reticente –temía que el salto a la televisión perjudicara su imagen en el cine– pero la propuesta de interpretar a un Texas Ranger inspirado en su propio Lone Wolf McQuade fue demasiado para resistir. Walker, Texas Ranger se estrenó en CBS en 1993 y corrió nueve temporadas hasta 2001, con Norris como el Sargento Cordell Walker, un ex Marine que hace justicia en Dallas con patadas y un código moral sin matices. La serie sigue en transmisión activa en todo el mundo.
El tercer acto de su vida pública fue el meme. A principios de los 2000, en los foros de Something Awful, empezaron a circular los Chuck Norris Facts: afirmaciones hiperbólicas sobre su supuesta inmortalidad y poderes sobrehumanos. “Chuck Norris no duerme; espera.” “No hay mentón detrás de la barba de Chuck Norris; solo hay otro puño.”
Norris los leyó, los encontró graciosos y en 2009 publicó The Official Chuck Norris Fact Book con sus favoritos. “Parece que me he convertido en una especie de ícono de superhéroe mítico”, escribió en el prólogo. “Me siento halagado y humilde.” Su popularidad en internet le permitió conectar con generaciones que no habían visto ni una sola película suya.
El comunicado de su familia cerró con una frase que podría haber salido de cualquier guion de Walker: “Para el mundo, fue un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia.” Chuck Norris deja como sobrevivientes a su esposa Gena O’Kelley, con quien se casó en 1998, y a sus hijos Mike, Eric, Dina, Dakota y Danilee.

