Bloodsport: Michaela Coel escribirá y dirigirá el remake de A24

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La creadora de I May Destroy You se hace cargo del remake de Bloodsport, el clásico de artes marciales de Jean-Claude Van Damme. Es su tercera colaboración con el estudio y la apuesta más ambiciosa de A24 en acción hasta ahora.

A24 anunció hoy que Michaela Coel escribirá y dirigirá su versión de Bloodsport (El Gran Dragón Blanco), la la película de artes marciales de 1988 que convirtió a Jean-Claude Van Damme en estrella de acción global. El estudio financia y distribuye el proyecto. Marc Toberoff –productor de Beetlejuice Beetlejuice y Predator: Badlands– produce, lo que sugiere aspiraciones de franquicia más que de film de autor. No hay casting confirmado, aunque A24 busca activamente a un actor joven para el rol protagónico.

EL remake de Bloodsport marca la tercera colaboración de Coel con A24. La primera es Mother Mary, el thriller psicológico de David Lowery con Anne Hathaway y Hunter Schafer que estrena el 17 de abril. La segunda es First Day on Earth, la miniserie de diez episodios que Coel escribió, co-dirige y protagoniza para A24, HBO y la BBC, actualmente en producción.

El Gran Dragón Blanco será su debut como directora en largometrajes: hasta ahora dirigió episodios de Chewing Gum, I May Destroy You y Mr. & Mrs. Smith, pero nunca una película. Coel también aparecerá próximamente en The Christophers de Steven Soderbergh, donde interpreta a una falsificadora de arte junto a Ian McKellen.

La declaración de Coel sobre Bloodsport dice más sobre su ángulo que cualquier sinopsis: “Llevo mucho tiempo maravillada por los peleadores, y asombrada por la disciplina, la intensidad y el aislamiento que el deporte les exige. LET’S FUCKING GO.” Esa es la voz de alguien que entró al proyecto con energía propia, no como directora de encargo.

Bloodspor: El original, el fraude de Frank Dux y los intentos fallidos de remake

Bloodsport fue filmada en 1987 con un presupuesto de entre 1,5 y 2,3 millones de dólares por la productora Cannon Films y recaudó 50 millones globales, una de las mejores relaciones presupuesto-recaudación del cine de acción de los ochenta. La historia sigue a Frank Dux, un militar estadounidense que abandona el ejército para competir en el Kumite, un torneo clandestino de contacto pleno en Hong Kong donde cualquier técnica está permitida y las peleas pueden ser mortales. El antagonista es Chong Li, interpretado por Bolo Yeung, el culturista y artista marcial hongkonés conocido por aparecer junto a Bruce Lee en Enter the Dragon.

Van Damme llegó al proyecto después de abandonar el rodaje de Predator –era el actor original dentro del traje del alien antes de que el diseño fuera descartado y el personaje rediseñado– para tomar el rol principal en la producción de Cannon. El film lo instaló como estrella en su primer rol protagónico relevante y lo convirtió en referencia del cine de artes marciales de la década.

Lo que Bloodsport no reveló es que Frank Dux, la persona real en quien supuestamente se basa la historia, inventó la mayoría de sus credenciales. Dux afirmó haber ganado el Kumite en 1975, pero periodistas del Los Angeles Times investigaron sus declaraciones en 1988 y encontraron que los registros que invocaba como prueba no existían o habían sido falsificados. La comunidad de artes marciales nunca validó su historia. Bloodsport es, en ese sentido, un film basado en hechos inventados, lo que paradójicamente lo convierte en material ideal para una reimaginación que no debe fidelidad a ninguna verdad histórica.

Los intentos de remake anteriores fracasaron dos veces. Philip NoyceSalt, Patriot Games– estuvo vinculado a una versión que nunca llegó a producción. James McTeigueV de Vendetta– fue el siguiente en intentarlo en 2013 bajo Relativity Media, con el mismo resultado. Bloodsport generó tres secuelas directas en los noventa, ninguna con Van Damme, y ninguna con impacto cultural comparable al original.

Bloodsport: A24 en el negocio del blockbuster

Bloodsport es parte de una expansión de A24 hacia el cine de acción y entretenimiento de escala. El estudio tiene en desarrollo adaptaciones de Death Stranding y Elden Ring –dos de los videojuegos más ambiciosos de la última década– y está produciendo una película de Barney, el dinosaurio púrpura. La contratación de Toberoff, cuya carrera reciente incluye producciones de blockbuster, refuerza esa señal.

La elección de Coel como directora es la parte del anuncio que más tensión genera. No porque Coel carezca de talento –I May Destroy You es una de las series más elogiadas de la última década– sino porque su sensibilidad es radicalmente distinta a la que el material original demanda. Bloodsport es velocidad, coreografía física y escala espectacular.

I May Destroy You es intimidad, ambigüedad moral y ritmo contemplativo. Que A24 y Coel hayan decidido trabajar juntos sobre este IP específico sugiere que la reimaginación va a alejarse del original más de lo que Toberoff insinúa cuando habla de “traer de vuelta el formato del torneo”. Una directora con la voz de Coel no hace Bloodsport: hace algo que usa Bloodsport como punto de partida para decir otra cosa.

Qué es esa otra cosa es lo único que nadie sabe todavía.

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