
Crítica Where the Devil Roams: El carnaval de los condenados
En Where the Devil Roams, una familia de artistas itinerantes recorren un Estados Unidos espectral lleno de superstición, trauma y decadencia.

En Where the Devil Roams, una familia de artistas itinerantes recorren un Estados Unidos espectral lleno de superstición, trauma y decadencia.

Your Lucky Day, la última película de Angus Cloud, es un tenso ejercicio de cámara en el que un billete de lotería se convierte en una sentencia de muerte colectiva.

Entre el espectáculo bélico y la intimidad perdida del emperador, Napoleón de Ridley Scott es una película desmesurada y barroca sobre la megalomanía, el erotismo y la peligrosidad del poder.

En La Balada de Pájaros Cantores y Serpientes, Francis Lawrence explora la corrupción del poder a través de un joven Coriolanus Snow, antes de convertirse en el arquitecto de los Juegos del Hambre.

En El Mal No Existe, Ryûsuke Hamaguchi medita sobre la coexistencia entre tradición y modernidad y captura el momento en que el equilibrio natural se rompe para siempre.

Entre los portales dimensionales y conflictos cósmicos de The Marvels, Kamala Khan intenta rescatar al MCU de sí mismo.

Con Cuando Acecha la Maldad, Demián Rugna redefine el terror folclórico latinoamericano con una historia donde los campos argentinos se convierten en escenario de una pesadilla ancestral.

Con Atentado en el Aire (97 Minutes), Timo Vuorensola comprime la tensión mientras un avión secuestrado desciende inexorablemente hacia la catástrofe.

Con Los Delincuentes, Rodrigo Moreno subvierte el thriller de robos con un laberinto existencial donde cada transgresión es un acto de resistencia.

En Los Asesinos de la Luna, Martin Scorsese explora los cimientos defectuosos de Estados Unidos, una nación construida sobre de los restos sepultados de sus pueblos nativos.

El Motín del Caine, la última película de William Friedkin y Lance Reddick, reinventa el clásico naval para examinar la naturaleza del poder y la disidencia moral.

Desperation Road de Nadine Crocker es un cuento moral sobre la culpa y el perdón. Un thriller sureño espectral y opresivo, donde la redención aguarda al final del camino.