La industria audiovisual argentina atraviesa un proceso de transformación estructural impulsado por la inversión sostenida de las plataformas globales de streaming. En este escenario, Netflix ha dado un paso determinante con la inauguración de una sede de 1.800 metros cuadrados en Villa Crespo, consolidando a Buenos Aires como uno de sus tres centros de producción estratégicos en América Latina, junto a Ciudad de México y San Pablo.
Esta expansión es la respuesta al éxito internacional de proyectos previos que han demostrado la capacidad del talento local para generar contenidos con impacto universal. Según Francisco Ramos, vicepresidente de contenido para Latinoamérica, la decisión de robustecer el equipo en el país busca centralizar funciones de producción y marketing que antes se gestionaban de forma remota, duplicando la apuesta en un mercado que consideran clave por su herencia creativa.
El anuncio de la nueva oficina de Netflix Argentina llega acompañado de una programación que abarca desde dramas psicológicos y thrillers políticos hasta documentales biográficos y ambiciosas adaptaciones de la literatura y el cómic nacional. La estrategia de Netflix parece enfocarse en otorgar el control creativo a directores de renombre cinematográfico para elevar el estándar de la ficción televisiva producida en la región.
Con proyectos liderados por figuras como Ricardo Darín, Juan José Campanella y Santiago Mitre, la programación de los próximos dos años se perfila como la más ambiciosa de la compañía en el Cono Sur, buscando llenar los espacios que la crisis del sector tradicional ha dejado vacantes.

Netflix: El fenómeno de El Eternauta y el futuro de la ciencia ficción en Argentina
El eje central de la producción de Netflix en Argentina sigue siendo la adaptación de El Eternauta, la obra cumbre de Héctor G. Oesterheld y Francisco Solano López. Tras la expectativa generada por la primera temporada, la plataforma ya trabaja en el desarrollo avanzado de una temporada 2 proyectada para 2027, con la posibilidad abierta de una tercera temporada que cierre el arco narrativo de Juan Salvo, interpretado por Ricardo Darín.
Esta serie es considerada la producción más grande realizada hasta la fecha en el país, no solo por su presupuesto, sino por el despliegue técnico y la conceptualización de efectos visuales necesarios para recrear la invasión alienígena en una Buenos Aires nevada.

Netflix adapta a Philip K. Dick
A la par de El Eternauta, la plataforma incursiona en otras vertientes del género fantástico con El Futuro es Nuestro, una miniserie distópica basada en la novela El Mundo que Jones Hizo de Philip K. Dick. Producida por K&S y prevista para 2027, esta obra refuerza la tendencia de adaptar relatos literarios de alto perfil internacional con una impronta local.
Mis Muertos Tristes de Pablo Larraín
En una línea similar, Pablo Larraín dirige Mis Muertos Tristes, una miniserie basada en los relatos de Mariana Enriquez y protagonizada por Mercedes Morán, que explora el horror sobrenatural a través de la historia de una médica que puede comunicarse con los fallecidos. Estas producciones marcan un desplazamiento hacia una televisión de autor que prioriza la visión estética y narrativa de sus directores.

Santiago Mitre, cine de autor y thrillers en la pantalla chica
La programación para 2026 y 2027 de Netflix Argentina también destaca por la migración de grandes nombres del cine hacia el formato de largometrajes originales de la plataforma. Santiago Mitre (El Estudiante, Pequeña Flor), tras el reconocimiento obtenido por Argentina, 1985, prepara un thriller político escrito junto a Mariano Llinás y protagonizado por Verónica Llinás y Peter Lanzani.
Asimismo, Darín protagonizará Lo Dejamos Acá (titulada internacionalmente como A Good Therapist), una película dirigida por Hernán Goldfrid donde interpreta a un psicoanalista cuyos límites profesionales se ven desafiados por un paciente con un persistente bloqueo de escritor, interpretado por Diego Peretti.
En el ámbito de las series dramáticas, destaca el estreno de Crimen Desorganizado para 2027, una producción de Pampa Films centrada en un grupo de ladrones de bancos que deben lidiar con las complicaciones imprevistas posteriores al robo.
Por otro lado, la colaboración con la productora Underground continúa con Tiempo al Tiempo, un relato de viajes temporales ambientado originalmente en los años 90, y el regreso de En el Barro, que lanzará su tercera temporada. Esta diversidad de géneros se completa con la comedia Felicidades, dirigida por Alex de la Iglesia y protagonizada por Adrián Suar y Griselda Siciliani, que adapta una exitosa obra teatral al formato cinematográfico.
Documentales biográficos y el regreso de Mafalda
El género documental mantiene un rol protagónico en la estrategia regional de Netflix, especialmente aquellos que exploran figuras icónicas de la cultura y el deporte argentino. Para 2026 se espera el lanzamiento de Fito Páez: El Mundo Cabe en una Canción, una película de Matías Gueilburt que registra el proceso creativo y las giras internacionales del músico rosarino.
En el plano deportivo, la plataforma presentará Emi Martínez: El Niño que Detiene el Tiempo, un largometraje que reconstruye la carrera del arquero de la selección argentina mediante material de archivo y secuencias animadas. También está programado el estreno de Perfecta: La Voz de Silvina Luna para 2027, un retrato que reconstruye la trayectoria de la actriz y su batalla final tras las complicaciones de una cirugía estética.
Finalmente, uno de los proyectos más esperados en el ámbito de la animación es la serie basada en Mafalda, dirigida por Juan José Campanella. Esta producción, que verá la luz en 2027, representa la primera gran adaptación animada contemporánea de la icónica tira de Quino y forma parte de los esfuerzos de Netflix por captar a una audiencia familiar a través de personajes con un fuerte arraigo cultural.
Con esta combinación de títulos, Netflix busca no solo consolidar su catálogo local, sino también ofrecer una plataforma de visibilidad global a nuevas voces y talentos que, ante la reducción de financiamiento en el sector audiovisual tradicional, encuentran en el streaming una estructura viable para llevar a cabo sus proyectos.




