Fox anunció hoy la renovación de Memoria de un Asesino (Memory of a Killer) para una temporada 2, el mismo día en que se emite el final de la primera. La decisión llega con los números sobre la mesa: 16,2 millones de espectadores totales acumulados para el estreno, distribuidos entre plataformas y repeticiones, y una presencia sostenida en el Top 10 de Hulu desde el estreno de la serie.
Protagonizada por Patrick Dempsey y Michael Imperioli, Memoria de un Asesino tuvo una audiencia masiva garantizada: su debut se produjo tras el partido de fútbol americano por la Conferencia NFC. Lo que siguió no fue el derrumbe habitual de los dramas seriales en televisión abierta, sino una migración ordenada hacia el streaming. Fox reporta que Memoria de un Asesino acumula la mayor audiencia de streaming de la cadena en lo que va de temporada, con 1,4 millones de espectadores en ventana de 7 días. El último drama de Fox que había logrado algo comparable en plataformas fue 9-1-1: Lone Star, en enero de 2020.

La temporada 2 de Memoria de un Asesino y el modelo de distribución que Fox consolida
La renovación de Memoria de un Asesino para su temporada 2 dice tanto sobre la serie como sobre cómo Fox está leyendo sus propios datos. Las audiencias lineales bajaron a lo largo de los diez episodios, algo que el comunicado de la cadena reconoce como “bastante común para los dramas serializados en broadcast”. La diferencia es que esta vez el argumento para renovar no vino del rating tradicional sino del comportamiento en Hulu, donde los episodios se emiten al día siguiente de su transmisión en antena.
Es un modelo que las cadenas generalistas están aprendiendo a leer tarde, pero están aprendiendo. La audiencia de Memoria de un Asesino no desapareció entre semana: se desplazó a otra pantalla, en otro horario, con otra lógica de consumo. Fox tiene ahora dos dramas nuevos renovados este ciclo, el otro es Best Medicine con Josh Charles, lo que sugiere que la cadena encontró en el streaming un argumento renovado para defender la ficción original frente a los deportes y la telerrealidad que dominan su grilla.
De Bélgica al primetime: el origen de Memoria de un Asesino
Memoria de un Asesino está basada en la novela De Zaak Alzheimer del escritor belga Jef Geeraerts, y en la adaptación cinematográfica de 2003 dirigida por Erik Van Looy. La película –que tuvo el remake de 2022 Asesino sin Memoria, protagonizado por Liam Neeson– fue un fenómeno en los Países Bajos y Bélgica, con Jan Decleir en el papel de un asesino a sueldo que comienza a perder la memoria a causa del Alzheimer y se ve obligado a resolver un caso antes de que su mente lo abandone del todo. La película ganó varios premios europeos y tuvo distribución internacional, aunque nunca encontró el público masivo anglosajón que sí consiguió la versión de Fox.
La adaptación norteamericana mantiene la premisa central: Angelo Flannery, el personaje de Dempsey, lleva una doble vida y descubre que la muerte de su esposa no fue accidental, todo mientras su memoria se deteriora. Cuando alguien amenaza a su hija embarazada, debe rastrear su propio pasado de hits para encontrar al responsable. Es un dispositivo narrativo que funciona porque la pérdida de memoria no es solo una condición médica del protagonista: es también la estructura dramática de la serie. El espectador avanza con un personaje que literalmente no puede confiar en sus propios recuerdos.
Memoria de un Asesino: Dempsey, Imperioli y el cambio de showrunners
Uno de los datos más llamativos de la historia de producción de la primera temporada de Memoria de un Asesino es que los showrunners originales – Ed Whitmore, Tracey Malone y David Schulner– fueron reemplazados a mitad del proceso por Aaron Zelman y Glenn Kessler, que tomaron las riendas de una producción ya en marcha. Zelman y Kessler son los que conducirán la temporada 2, con lo cual la cadena apuesta por la continuidad de la dupla que terminó de moldear la serie.
Imperioli interpreta a Dutch Forlanni, un chef italiano cuyo restaurante funciona como fachada de operaciones criminales y que es, al mismo tiempo, el empleador y el amigo más antiguo del personaje de Dempsey. La dinámica entre los dos actores –uno marcado por el drama romántico de Grey’s Anatomy, el otro por Los Soprano– es lo que le da textura a una serie que podría haberse quedado en thriller de procedimiento. Que ambos hayan comprometido capital creativo en un proyecto de cadena abierta, con todos los condicionamientos que eso implica, es parte de lo que sostiene el interés crítico más allá de los números.


