For All Mankind 5 regresa con una revolución en Marte y una serie que ya no mira atrás

for all mankind temporada 5
La temporada 5 de For All Mankind comienza en 2012, abandona la historia alternativa como premisa central y pone en escena la independencia de una colonia marciana.

For All Mankind (Para Toda la Humanidad) estrenó su temporada 5 en Apple TV+, con diez episodios que se emiten semanalmente hasta el 29 de mayo. La serie creada por Ronald D. Moore, Matt Wolpert y Ben Nedivi comenzó en 1969 con una pregunta contrafáctica –¿qué habría pasado si los soviéticos llegaron primero a la Luna?– y durante cuatro temporadas usó ese punto de partida para reconstruir las décadas siguientes con una coherencia interna que pocas series de ciencia ficción sostuvieron tanto tiempo.

En la quinta, ese mecanismo deja de funcionar de la misma manera. La historia alternativa se ha desviado tanto de la real que los showrunners de la serie ya no pueden basar el relato en eventos del mundo conocido. Lo que queda es algo más difícil de hacer y más interesante de ver: una civilización inventada desde cero que empieza a reclamar soberanía.

La temporada 5 de For All Mankind arranca nueve años después del robo del asteroide Goldilocks que cerró la cuarta entrega. Happy Valley, la colonia marciana, creció hasta convertirse en un asentamiento de miles de habitantes y una base de operaciones para misiones más profundas en el sistema solar. Mientras el presidente Bragg declara que su administración “pondrá a la Tierra de vuelta a cargo”, Lily Dale (Ruby Cruz) pinta grafitis que dicen Marte Libre.

for all mankind marte
Ruby Cruz como Lily Dale en el episodio 1 de la temporada 5 de For All Mankind

For All Mankind y la revolución marciana

Los showrunners no llegaron al argumento de la independencia marciana por intuición narrativa. Lo construyeron mirando hacia atrás. “El principal referente que tomamos fue el de las colonias americanas y su separación de Inglaterra”, explicó Wolpert. “Desarrollaron su propia cultura, había una gran distancia entre ellas, y el tiempo que tardaba un barco en cruzar el Atlántico es similar al que tarda un viaje de la Tierra a Marte en nuestra serie.”

La comparación determina la lógica del conflicto. Las colonias se independizaron porque la distancia hace que las decisiones de la metrópolis lleguen tarde, mal calibradas para una realidad que nadie en el centro de poder conoce de primera mano.

Esa es la situación de Happy Valley en la temporada 5 de For All Mankind. Los marcianos no son astronautas en misión: son personas que nacieron ahí, que no conocen la Tierra como hogar y que reciben instrucciones de un planeta que para ellos es tan abstracto como Inglaterra lo era para un colonizador de segunda generación en Virginia.

“Era muy interesante imaginar Marte como un hermoso planeta natal”, dijo Cruz sobre su personaje Lily. “La manera en que apreciamos la Tierra, yo encuentro tanta belleza y naturaleza aquí, así es como Lily ve Marte.” Esa inversión de perspectiva –Marte como el mundo familiar, la Tierra como lo extraño y lejano– es el desplazamiento conceptual más importante que For All Mankind hace en esta temporada.

La comparación con otras ficciones que exploraron el mismo territorio es inevitable. Babylon 5 tuvo su movimiento Marte Libre; The Expanse construyó durante ocho temporadas una política interplanetaria detallada. Lo que diferencia a For All Mankind no es el concepto sino el proceso: la serie llegó a la revolución marciana después de cuatro temporadas de construcción incremental. La independencia es el resultado de decisiones específicas tomadas en temporadas anteriores por personas concretas con motivaciones concretas.

For All Mankind temporada 5: El relevo generacional

Apple renovó la serie para una sexta y última temporada en marzo de 2026, lo que convierte a la quinta en la penúltima entrega de una historia que sus creadores siempre planificaron con un final definido. Esa conciencia del cierre opera sobre las decisiones de casting de manera visible: quedan pocos miembros del elenco original, y los que quedan –Joel Kinnaman como Ed Baldwin, Wrenn Schmidt como Margo Madison, Krys Marshall como Danielle Poole– aparecen en roles reducidos o de transición. El peso de la temporada 5 de For All Mankind lo cargan actores que llegaron en temporadas posteriores o que son directamente nuevos.

El caso más elocuente es el de Sean Kauffman como Alex Baldwin, nieto de Ed. “Cuando tenía 18 años, ¿sabías realmente quiénes eran tu abuelo o tu abuela?”, dijo Kauffman sobre cómo piensa el personaje. “Alex no sabe muy bien quién es Ed, y lo que ocurre esta temporada es especialmente crucial porque creo firmemente que siempre es la generación joven la que tiene que crear una revolución.”

La frase no es solo descripción del personaje: es la descripción de lo que la temporada le pide al elenco nuevo. Kinnaman, en el set, le dio su aprobación explícita: terminó una escena, lo miró con su maquillaje de anciano y le hizo un gesto afirmativo antes de irse. Es el tipo de traspaso de antorcha que la serie lleva haciendo desde la segunda temporada, pero que en la quinta se vuelve definitivo.

Nedivi reconoció desde el principio que esta era la apuesta estructural más difícil de la serie: “Sabíamos que, para que este concepto funcionara, el elenco al final iba a ser casi completamente diferente.” Ese era el trato implícito que For All Mankind hizo con su audiencia desde el comienzo.

Cada salto temporal descartaba parte de lo que el público había construido como vínculo emocional con la serie y exigía reconstruirlo con personajes nuevos. Que la serie haya mantenido esa fidelidad a su propia lógica durante cinco temporadas, sin ceder a la presión de conservar caras familiares más allá de lo que la historia justificaba, es uno de sus rasgos más infrecuentes en la televisión de presupuesto alto.

for all mankind temporada 5
Joel Kinnaman como Ed Baldwin en el episodio 1 de la temporada 5 de For All Mankind

El final de la temporada 5 de For All Mankind y el comienzo de Star City

El mismo día que se emite el final de la temporada 5 de For All Mankind, el 29 de mayo, Apple estrena Star City, el spinoff centrado en el programa espacial soviético. La decisión es menos una coincidencia de calendario que una estrategia que busca trasladar a los espectadores de For All Mankind directamente a la nueva serie sin margen de deserción.

Star City es un thriller de la Guerra Fría ambientado en los años 60s, con Rhys Ifans (que interpreta a Otto Hightower en House of the Dragon) en el rol principal, y sigue a cosmonautas, ingenieros y oficiales del KGB desde el interior del programa espacial soviético. Es la otra cara de la historia que For All Mankind contó siempre desde el punto de vista estadounidense.

La construcción simultánea de las dos series es parte de lo que retrasó el estreno de la quinta temporada más de dos años desde el final de la cuarta. El showrunner Ben Nedivi reconoció en la Comic-Con de julio de 2025 que trabajar en dos series al mismo tiempo ralentizó todo el proceso. El resultado es que Apple tiene ahora un universo de ciencia ficción alternativa con dos series en emisión simultánea, una estructura de franquicia que la plataforma no había intentado antes con este nivel de ambición.

NOTAS RELACIONADAS