
Crítica Argentina, 1985: La justicia como relato nacional
Con Argentina, 1985, Santiago Mitre transforma un capítulo crucial de la historia argentina en un thriller judicial que equilibra el peso histórico con la humanidad de sus protagonistas

Con Argentina, 1985, Santiago Mitre transforma un capítulo crucial de la historia argentina en un thriller judicial que equilibra el peso histórico con la humanidad de sus protagonistas

Terrifier 2 es un ejercicio extremo de gore, una experiencia surrealista donde los límites del cuerpo se desvanecen ante la risa demente de Art the Clown.

Con Pearl, Ti West reimagina el cine dorado de Hollywood como el escenario para el nacimiento de la psicosis norteamericana.

Halloween Ends (Halloween: El Final) es la puesta en escena de una mutación: si Michael Myers es la materialización individual de un Mal abstracto, una vez desaparecido tendremos que ver lo que quizás siempre fue: la suma de los microfascismos que habitan en cada uno de los habitantes de Haddonfield.

En Desastre Inminente (Blast), bajo la superficie de un thriller convencional late una meditación sobre el tiempo suspendido y las revelaciones que emergen ante la inminencia del fin.

Gerard Butler protagoniza Vista Por Última Vez, un thriller donde la búsqueda de una persona desaparecida revela las fracturas de la sociedad hiperconectada.

Con Moonage Daydream, Brett Morgen trasciende el documental musical para ofrecer fragmentos visuales de una mente que siempre existió en el futuro.

En Cuando la Miro, Julio Chávez hace un ensayo sobre la mirada a través de una relación doble: la del artista con su objeto y la de un hijo con su madre.

Con Bárbaro, Zach Cregger le toma el pulso a la paranoia contemporánea con una estudio sobre la sospecha en una casa que esconde un miedo primitivo y trash.

Vértigo (Fall) es un thriller vertiginoso que eleva la tensión física mientras explora el vacío emocional de dos amigas suspendidas entre el cielo y la tierra.

Jack in the Box 2 expande el universo de su predecesor transformando el artefacto maldito en vehículo para explotar la desesperación de una enferma de cáncer.

Con Nope, Jordan Peele transforma el cielo rural de California en un escenario donde la explotación visual, el trauma colonial y la obsesión por capturar lo imposible colisionan en un western cósmico.